“La noble y extraordinaria idea de la solidaridad y el internacionalismo no existe en el mundo capitalista desarrollado y rico. Tales ideas solo pueden surgir del corazón de una sociedad que lucha por la hermandad entre los hombres y los pueblos, que lucha por la justicia en el mundo. Esa ha sido hasta hoy y será siempre nuestra conducta futura, porque confiamos en el pueblo”.
“La Revolución ha despertado el sentido moral del pueblo; la Revolución ha despertado la solidaridad humana en los hombres y mujeres de nuestro pueblo; la Revolución ha abolido el egoísmo y ha convertido la generosidad en la virtud principal de cada ciudadano; la Revolución ha recogido lo mejor de la nación; la Revolución ha barrido, la Revolución ha purificado, la Revolución ha adecentado, la Revolución ha redimido”.
“En todas partes donde estuvieron los internacionalistas cubanos fueron ejemplo de respeto a la dignidad y la soberanía del país. La confianza ganada en el corazón de esos pueblos no es casual, fue fruto de su intachable conducta. Por ello, en todas partes quedó el recuerdo de nuestro ejemplar desinterés y altruismo”.
“(…) el sentimiento del deber de solidaridad internacional se fue arraigando desde el principio y ha llegado a ser una de las cuestiones esenciales, uno de los elementos esenciales de la educación y de la conciencia revolucionaria de nuestro pueblo. Por eso nuestro pueblo siente tan hondamente la solidaridad, la admiración y el apoyo hacia los pueblos que luchan por su liberación”.
“Sin internacionalismo, es decir, sin solidaridad entre los pueblos, no se puede predicar la solidaridad en el seno del pueblo, la solidaridad entre los individuos. Cuando se quiere medir desde un punto de vista revolucionario a un país, hay que analizar en primer término su espíritu internacionalista”.
"Debemos prepararnos a cumplir nuestros deberes con los demás pueblos, sin lo cual nuestro concepto de la solidaridad humana quedaría enmarcado en la esfera minúscula de nuestras fronteras nacionales y de nuestros intereses nacionales".
“El mundo ha sido solidario con Cuba y por eso Cuba se siente cada día más y más solidaria con todos los pueblos del mundo. Cuba ha tenido la ocasión de experimentar lo que es la solidaridad de los pueblos, esa palabra está llena de sentido para los cubanos y por eso nosotros que sabemos lo que es la solidaridad mundial, nos sentimos obligados con todos los pueblos que necesitan de nuestra solidaridad y Cuba le debe a esa solidaridad en gran parte, haber podido resistir los ataques del imperialismo y Cuba sabe que con esa solidaridad continuará luchando y continuará resistiendo”.
"Gracias a que hay un sentimiento que se llama amor a la patria, somos fuertes; gracias a que hay un sentimiento de amor a los semejantes y de solidaridad de todos para con todos, somos fuertes; gracias a que hay un estado mental que se llama conciencia revolucionaria, somos fuertes".
“La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres. La cultura empieza por poner al hombre en el centro, el objetivo del esfuerzo. Y no se puede llamar culta una sociedad que convierte al hombre en un instrumento, en un objeto”.
“Cuando defendemos a nuestro país, tenemos la sensación de que estamos defendiendo también a nuestros pueblos hermanos de América Latina. Si aquella trinchera cayera, sería una tragedia para los pueblos de América Latina”.