29 de noviembre de 1987

"Nuestra crítica es, y tiene que ser, y será siempre, desde un ángulo revolucionario, porque tenemos suficiente vergüenza, suficiente dignidad y suficiente valor para hacer y para hacernos cuantas criticas sean necesarias, por duras que sean las críticas; pero las haremos siempre desde un ángulo optimista, no desde un pesimismo ruin y pérfido, de los que no creen en el hombre, de los que no creen ni siquiera en sí mismos, sino de los que creen en el hombre, de los que creen en el pueblo, de los que creen en sí mismos. No es la crítica para amargarnos y autoflagelarnos, es la crítica para rectificar, es la critica para superarnos, es la crítica por avanzar, es la crítica por rectificar errores, es la crítica por consolidar y hacer progresar nuestra Revolución socialista, nuestra Revolución marxista-leninista, nuestra Revolución comunista".