Discurso pronunciado en la sesión inaugural de la XII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados.

Estamos plenamente confiados y seguros de que nuestros hermanos sudafricanos, los mismos que enfrentaron durante décadas al oprobioso sistema del apartheid y lograron derrotarlo a pesar de su poder, sabrán, con el concurso de todos nosotros, poner en alto las banderas de unidad y solidaridad, que tanto requerimos, para defender con pasión y tenacidad las aspiraciones y las justas causas de nuestros pueblos del Tercer Mundo, en una época donde se está jugando algo más que el desarrollo: nuestra propia supervivencia como especie.

Editor
Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado
Дата

Estimado Señor Presidente de la República Sudafricana;

Señores Jefes de Estado y de Gobierno;

Distinguidos delegados e invitados:


Tiempos difíciles se avecinan. Una profunda y ya inevitable crisis económica globalizada de consecuencias imprevisibles nos amenazan a todos.


Tenemos la absoluta convicción de que el Movimiento de Países No Alineados, hoy más necesario que nunca, ahora bajo la conducción de Sudáfrica y de su ilustre Presidente, un hijo del Africa que es ya todo un símbolo de tenacidad, capacidad de lucha, sabiduría y talento político, podrá continuar con paso firme el proceso de reagrupación y revitalización de la inmensa fuerza potencial que representamos.


Estamos plenamente confiados y seguros de que nuestros hermanos sudafricanos, los mismos que enfrentaron durante décadas al oprobioso sistema del apartheid y lograron derrotarlo a pesar de su poder, sabrán, con el concurso de todos nosotros, poner en alto las banderas de unidad y solidaridad, que tanto requerimos, para defender con pasión y tenacidad las aspiraciones y las justas causas de nuestros pueblos del Tercer Mundo, en una época donde se está jugando algo más que el desarrollo: nuestra propia supervivencia como especie.


Muchas gracias (Aplausos).