La Patria no distingue

Destacada combatiente de la Revolución Cubana. Una de las primeras mujeres en incorporarse a la guerrilla de Fidel en la Sierra Maestra. Tras el triunfo de la Revolución desempeñó múltiples funciones en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, convirtiéndose en la primera cubana en ostentar los grados de general de brigada. Diputada a la Asamblea Nacional y vicepresidenta de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Heroína de la República de Cuba.

Cuando llegué a la Sierra en 1957 yo tenía 16 años y para todos los combatientes era como su niña, su hermanita. Entonces Fidel dijo que si aparecía un platanito o cualquier cosita era para Teté. Hasta que él murió me dijo: «Mi hijita».
 
Recuerdo el día que bajé a combatir al llano. Esa mañana el Comandante ascendió a teniente a Isabel Rielo y a mí. Yo me despedí de él y me dijo: «Teté ven acá. Tú te vas a ir y no me vas a cortar las uñas». Es que yo y Celia éramos quienes lo atendíamos. Entonces empecé a cortarle las uñas y él sacó unas balas que tenía en el bolsillo, escondidas. Ya nos había entregado 80 tiros a cada una, pero gracias a las que me dio pude combatir más. Esos eran los detalles de Fidel.
 
En los primeros días del triunfo de la Revolución, Fidel me mandó a buscar.
—Quiero que dirijas el Departamento de Asistencia a Víctimas de la Guerra, —me dijo.
—Está bien, Comandante —le respondí.
—Puedes dirigirlo nacionalmente, pero yo quiero que estés allá, en Oriente, porque tú conoces a todos allí. Pero es para irte ya.
—Está bien, Comandante.
—Celia, manda a que le den un carro a Teté. Dime qué dinero tenemos.  
—1 700 pesos —dijo Celia.
—Dale 700 a Teté. Mira, te vas para Santiago de Cuba; y quiero que atiendas también a los familiares de los «masferreristas» y los guardias de Batista.
—¿Pero por qué, Comandante? Asesinaron a miles de cubanos, y a muchos de ellos los enterramos nosotros. Los masferreristas  
asesinaron y quemaron niños en Sao Grande, Cayo Espino, María Portilla… Fue terrible lo que hicieron.  
Y él me dijo:  
—Teté, los vamos a atender a todos por igual, porque esto es una Revolución.
 
Yo nunca me he olvidado de esas palabras de Fidel. Y he atendido a todo el que ha llegado a mí, sea o no revolucionario.  
 
Cuando llegué a Oriente visité algunas de las familias de los guardias y esos niños se abrazaban a mí, recordaba entonces lo que decía Fidel: «Ante el dolor la Patria no distingue, salvar a un niño es hacer Patria». (1)
 
1.- Fragmentos de entrevista concedida al autor para la realización del documental Guerrilleras con Fidel

Quelle
"Yo conocí a Fidel"