En Venezuela
En su visita a Caracas Fidel Castro fue objeto de una de las demostraciones más emotivas y multitudinarias de su vida. Los venezolanos reconocían en él a una de las figuras señeras de América Latina. El líder agradecía con su visita la ayuda moral y material ofrecida por Venezuela a la causa de la libertad cubana.
Quelle
Bohemia. Ediciones de La libertad. 1 ero de Febrero de 1959
Datum

Aclamado como héroe continental

(300,000 PERSONAS LLORABAN Y LANZABAN FLORES AL PASO DEL LÍDER DE LA REVOLUCIÓN)
En su visita a Caracas Fidel Castro fue objeto de una de las demostraciones más emotivas y multitudinarias de su vida. Los venezolanos reconocían en él a una de las figuras señeras de América Latina. El líder agradecía con su visita la ayuda moral y material ofrecida por Venezuela a la causa de la libertad cubana.

A las tres de la madrugada comenzó a llegar el público al aeropuerto de Maiquetía. A las diez, treinta mil personas esperaban al héroe de la Sierra Maestra. Un mar de banderas de las naciones de América y car teles apoyando la justicia revolucionaria le dieron la bienvenida. 45 minutos demoró la escalera de desembarco en atravesar la masa humana.

“Al entrar en Caracas he sentido más emoción que en La Habana —dijo Fidel— en Cuba agradecían la liberación con las manifestaciones, pero de Venezuela solo hemos recibido favores y nunca hemos prestado un servicio”. La multitud rugió en una atronadora ovación de quince minutos. Su tono coloquial captó la atención y las simpatías de todos

 

Hacia lo alto de un farol, este venezolano ha trepado para poder ver al héroe de la Sierra. Fidel exhortó al pueblo venezolano a mantener de todas las maneras la unidad política como única garantía para evitar los golpes militares: Las manifestaciones de entusiasmo y de fervor popular fueron tan grandes como las que recibió Fidel al entrar en La Habana.

 

Pablo Neruda se encontraba en la Universidad. Pronunció unas breves palabras y leyó su Canción a Bolívar. Neruda dijo que cuando se escriba su biografía quería que en ella se dijera en lugar preponderante que una vez en su vida había estrechado la mano del Libertador de Cuba. El bardo chileno asistió a la recepción en la Embajada de Cuba y participó en la euforia intelectual que rodeó la visita de Fidel Castro.

 

A las 12:30 del 23 de enero comienza la sesión conjunta del Congreso de Venezuela. Los representantes de la Patria de Bolívar ocuparon sus escaños en el hemiciclo de la Cámara de Diputados para rendirle homenaje al héroe de la Revolución Cubana: Fidel Castro. El doctor Domingo Alberto Rangel —de Acción Democrática—, resumió el pensamiento de los latinoamericanos: “Hay que hacerle frente, unidos los hombres de América redimida, al complot internacional y a las amenazas de intervención”

Los estudiantes escenificaron uno de los mejores actos del recibimiento a Fidel Castro. En el Aula Magna de la Universidad y en los alrededores se congregaron decenas de miles de jóvenes. “Estas montañas que rodean a

Caracas son una garantía de la libertad. Si aquí trata de entronizarse un dictador los estudiantes deben lanzarse a las montañas”. Una gran ovación estudiantil acogió estas palabras de Fidel

Fidel emerge del avión y con un nudo en la garganta lanza su primer, saludo al pueblo venezolano que lo vitorea hasta enronquecer. Son momentos históricos de gran emoción. La autopista a Caracas estaba llena de público y autos. El pueblo cargó a Larrazábal y a Fidel y los llevó en hombros una buena parte del camino

Los hombres que batieron con el hierro a la tiranía fueron objeto de un especial fervor en Caracas. Les llamaban “chivudos”, por las barbas. Dondequiera que iban eran arrebatados por la emoción popular. Son el primer grupo militar que pisa tierra venezolana con sus armas al hombro, se les permitió como un homenaje a su valor

 

Aclamado como el único héroe que ha producido la América Latina después que terminó la gesta libertadora, Fidel Castro se presenta ante el Congreso venezolano. Su discurso, una plática coloquial, causó sensación en el recinto parlamentario. Analizó pausada y serenamente, el drama de América. Al final, leyó un documento escrito por él cinco días después del 10 de marzo de 1952 dirigido a Fulgencio Batista. Su contenido, a casi siete años de distancia, fue asombroso. Advertía al dictador, con visión extraordinaria, todo lo que ocurriría durante su mandato; malversaciones, crímenes, muertes y la reacción del pueblo

La Universidad le dio un diploma a Fidel de Honor al Mérito. Los cantantes del Orfeón Universitario le obsequiaron con la boina que es su divisa. “Me siento universitario. Esta reunión me recuerda las de la Plaza Cadenas. Ningún acto en Venezuela me resulta tan familiar como este”. El Consejo Universitario y todos los catedráticos en pleno asistieron al acto

 

 

Rómulo Betancourt se encontraba de recorrido por las guarniciones militares de Venezuela. El domingo en la noche llegó a su quinta Marítmar en Caracas. Fidel Castro acudió allí. Fue una visita de carácter privado, expresaron ambos, motivada por la mutua admiración. Charlaron por espacio de dos horas. “Las decisiones oficiales las hará la misión que vendrá a la toma de posesión de Betancourt, presidida por Agramonte”, dijo Fidel

Trescientas mil personas participaron en el recibimiento a Fidel Castro. Calles y balcones mostraban un mar de cabezas. En la Plaza del Silencio. Fidel Castro hizo un discurso de dos horas. El público se arremolinó peligrosamente junto a la tribuna y la policía disparó más de diez bombas de gases lacrimógenos. La concentración de El Silencio solo puede ser comparada con las celebraciones del 23 de enero cuando cayó Pérez Jiménez