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“Fidel ilumina el presente. La idea de crear el Curso de Superación Integral para jóvenes y otros programas de beneficio social le dio un nuevo rumbo a nuestras vidas”.
Así expresó con visible emoción el periodista Eliéxer Peláez Pacheco al rememorar la fecha del 28 de marzo de 2002, cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz dio apertura oficial a dos programas de la Revolución, en esta costera localidad de la oriental provincia cubana de Granma.
La noche del 28 de marzo del 2002, a la espera en una plaza abierta a pocos metros del mar, no le provocó a Sheila Pons Delgado el frío que sí sintió, de pronto, cuando vio acercarse al hombre alto, de verde olivo, que la miró y le dio un beso.
Del 28 al 30 de marzo de 2002 fueron días inolvidables para esta histórica tierra del oriente cubano, no solo por lo referido, sino porque un hombre de estatura de Gigante caminó con su paso largo y fuerte las calles de los municipios de Bayamo, Manzanillo, Campechuela, Pilón y Buey Arriba, estrechó cientos de manos, e hizo sentir su presencia de Líder, camarada, amigo…
Lo que Fidel ha hecho y ha sido ustedes lo saben, lo contarán los pueblos, irá de voz en voz, y será como si hablaran las olas del mar, de costa a costa, de Sur a Norte, de Este a Oeste.
Me han pedido que hable de Fidel y la revolución y es extraño porque aquí, en Europa, ¿para qué queremos una revolución?
¿Sentido del momento histórico, o cambiar todo lo que debe ser cambiado, como decía Fidel? ¿No mentir jamás ni violar principios éticos?
“La búsqueda de la verdad política siempre será una tarea dura, aun en nuestros tiempos cuando la ciencia ha puesto en nuestras manos un gran número de conocimientos”
Cuando el sol se empinaba por encima de las elevaciones de la Sierra Maestra ya estaba con él. En la puerta del cementerio Santa Ifigenia me ofrecían las mejores flores. Las que escogí fueron cinco rosas rojas… cinco como las puntas de la estrella solitaria que resplandece en la digna bandera por la que tanto luchó. Cinco rosas rojas, y en ellas, toda mi gratitud y la de otros no menos agradecidos que me pidieron lo hiciera por ellos.
El tiempo reclama la Historia y mucho más cuando se hace eminente mirar hacia adentro a un país y a un pueblo, y se impone el compromiso y futuro de los jóvenes, y la necesidad de repensar, también, una Revolución, sobre todo al acercarse el 4 de abril, una fecha para sentir con más fuerza y patriotismo la Cuba de hoy.
Miles de jóvenes, entre ellos alumnos de Escuelas de Becados y atletas del INDER, colmaron el Estadio Latinoamericano del Cerro el miércoles cuatro de abril de 1962, en el acto de clausura del I Congreso Nacional de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, convertida oficialmente en Unión de Jóvenes Comunistas
Desde las primeras horas del atardecer comenzaron a afluir contingentes masivos de jóvenes por calles y avenidas que confluyeron en el gran Coliseo.
El 4 de abril de 1954, en una carta que escribe desde el Presidio Modelo en Isla de Pinos, Fidel hace referencia a cómo aprovechaba el tiempo leyendo distintas obras.
“Son las 11 de la noche. Desde las 6 de la tarde he estado leyendo seguido una obra de Lenin, El Estado y la Revolución, después de terminar el 18 Brumario de Luis Bonaparte y las Guerras Civiles en Francia, ambos de Marx, muy relacionados entre sí los tres trabajos y de un incalculable valor”.
Expresa la importancia que le atribuía a dichas lecturas:
Hace 55 años, un día como hoy, nació la organización de los jóvenes comunistas. Aquel 4 de abril Fidel afirmó que creer en los más nuevos es ver en ellos, además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; y además de juventud, pureza, heroísmo, carácter, voluntad y amor a la Patria.
Lo conocí cuando apenas tenía nueve años. Un hombre alto al que solo le daba por la cintura. Unas fotos y escucharlo pronunciar algunas palabras, constituyen el primer recuerdo que guardo de su persona. Los próximos dos o tres años sirvieron para que pudiera coincidir con él unas cuantas veces.
En una de las primeras, durante los preparativos de una tribuna abierta, Fidel quería que yo fuera el primero de los pioneros en hablar. Me dijo, justo antes de empezar: «Tenemos una gran responsabilidad, tú empiezas, y yo termino. Tenemos que hacerlo bien».
El 5 de abril de 1959, Fidel habla en la inauguración de la Primera Exposición de Productos cubanos organizada por la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana. Destaca que el gobierno es el pueblo y expresa que el pueblo le da vida a todas las iniciativas.