En mayo de 1958, la porción central de la Sierra Maestra se sacudía con la movilización a sus accesos de tanques, camiones, morteros, miles de hombres entrenados y bien apertrechados.   La cúpula militar del dictador Fulgencio Batista creyó que el fracaso de la huelga del 9 de abril había desmoralizado a todas las fuerzas revolucionarias, incluida la tropa rebelde, y en provecho de tal «ventaja» aceleró el lanzamiento de su más grande ofensiva contra el Primer Frente José Martí, principal foco guerrillero.  
El poblado de El Uvero, situado frente a la costa en las estribaciones de la Sierra Maestra, fue escogido por el Comandante en Jefe Fidel Castro para librar uno de los primeros combates del naciente Ejército Rebelde, dirigido por él en el amanecer del 28 de mayo de 1957 con un primer disparo al equipo de radio del cuartel de la localidad.   Poco antes de esa acción, las fuerzas de Fulgencio Batista reforzaron el cuartel con un destacamento de 60 soldados, fuertemente equipados.  
No son solo palabras, ideas, principios esbozados en unos pliegos de papel, ni siquiera la definición como Ley Fundamental de nuestra República llega a resumir lo que significan los 137 artículos que recoge la Carta Magna cubana, porque hablar de la Constitución es hablar del Estado, de igualdad, de derechos, de democracia, de justicia social, de respeto a la dignidad plena del hombre...  
Perseverando el legado del apóstol cubano José Martí “Los niños son la esperanza del mundo”, Fidel Castro dedicó gran  parte de su obra al bienestar de la infancia en el país. Fueron los niños para el Comandante el principio fundamental en la continuidad de la Revolución.  
Nunca antes, como en los momentos actuales, el hombre se ha preocupado tanto por el medio ambiente; pero es precisamente por el daño causado al planeta, que debemos tener en cuenta su preservación, ahora que estamos cerca de un punto en el cual puede que no haya retorno.  
La primera vez que los rebeldes contactaron con Mario Sariol en Minas de Frio, lo hicieron portando algunos cascos y ropas del ejercito batistiano. Tenían que dar la impresión de que eran militares, por eso venían acompañados de un coronel, que era Fidel.  
Lo ocurrido en Guatemala este domingo: la erupción del Volcan de Fuego,  fue una de las monstruosidades naturales que más me han impactado en la vida, de esas que no tienen explicación, y que nunca se borrarán de tu memoria. A más de 24 horas continúa la búsqueda de desaparecidos, se reportan más de 60 fallecidos y miles de personas damnificadas. Ahora mismo llueve en Guatemala, esperemos que eso sea favorable.  
El 7 de junio de 1955 el periódico La Calle publica el artículo "¡Manos asesinas!" de Fidel Castro, donde expresa: “El valor no está en oprimir al pueblo por la fuerza; más lo estaría en devolverle los derechos que se le arrebataron en una madrugada artera”. Este día de 1959, pronuncia un discurso con motivo del día de la Libertad de Prensa en el Palacio de Cristal, en el señala:
El 9 de junio de 1956 Fidel Castro deposita una ofrenda floral en las honras fúnebres que con motivo del primer aniversario del asesinato de Jorge Agostini, se realizan en el Templo de San Hipólito, en Avenida Hidalgo y Zarco, en Ciudad México.
El 11 de junio de 1940 Fidel comienza el bachillerato. Matricula simultáneamente en el Colegio de Dolores y el Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba.
Prensa Latina pudo recorrer varios albergues con damnificados por el volcán de Fuego, donde los cooperantes de la salud de Cuba realizan jornadas voluntarias de pesquisa activa para controlar las principales enfermedades postdesastre. En particular, los 26 médicos que viven y trabajan en Escuintla, mantienen voluntariamente turnos de 12 horas, después de cumplir su jornada diaria en el hospital del departamento y en el área de salud.Aquí están parte de esas vivencias, casi siempre silenciadas por la gran prensa.
«Che era una de esas personas a quien todos le tomaban afecto inmediatamente, por su sencillez, por su carácter, por su naturalidad, por su compañerismo, por su personalidad, por su originalidad (…) de ese tipo de hombres que cuando hay que cumplir una misión difícil no espera que le pidan que lleve a cabo la misión (…).