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Fidel llegó a Birán acompañado por Celia y otros compañeros y unos doce o catorce hombres armados de ametralladoras. Fue la única vez que Fidel, para algo personal, se alejó por unas horas del territorio donde tenían lugar los principales combates.
«La noticia de que formaría parte de la escolta de Fidel me cambió la vida», confiesa José Alberto León Lima, a quien el Comandante en Jefe apodó Leoncito, y desde entonces casi nadie lo llama por su nombre.
Cuando a finales de 1958 se incorporó a la Columna 17 Abel Santamaría, del ii Frente Frank País, nunca imaginó que algunos meses después sería designado como escolta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y lo acompañaría en la Caravana de la Libertad de camino a la capital del país.
El disco Así te recordamos Comandante, homenaje desde el cariño santiaguero a la obra musical del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, producido por los Estudios Siboney de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem), fue presentado la víspera en esta oriental ciudad como parte de la jornada por el aniversario 60 de la victoria de enero de 1959.
Roberto Eng Naranjo no parece un hombre curtido por las balas y el peligro. De estatura baja y andar despacio, aprendió desde muy joven a no llamar demasiado la atención y callar cuando otros hablan. Quizás por la modestia ganada en sus casi ocho décadas de vida, o tal vez porque aprendió que la sencillez muchas veces es el mejor argumento para quien tiene mucho por contar, prefiere asumir su historia desde la quietud y la admiración por los demás.
La genial conducción del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en una acción, por primera vez de forma conjunta, del Primer, el Segundo y el Tercer frentes guerrilleros, fue destacada al conmemorarse el aniversario 60 de la liberación de Palma Soriano (a unos 56 km de Santiago).
Y en el momento crucial de mi vida, él jugó un factor fundamental para mi recuperación, no físicamente, sino sicológicamente, para luchar por mi vida. Fidel fue la medicina.
El último día del año 1958, el colapso de la tiranía impuesta por Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, era inminente. Para entonces, la ciudad de Santiago de Cuba se encontraba aislada y a punto de ser atacada por fuerzas del Ejército Rebelde dirigidas personalmente por su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Prácticamente toda la provincia de Oriente se encontraba bajo el dominio de los revolucionarios, excepto algunos pueblos cuyas guarniciones, aún en poder del ejército, en cuestión de horas serían vencidas.
Al comenzar el año 1959 el derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista era un hecho; sin embargo, eso no significaba que la Revolución ya hubiera triunfado, que el poder hubiera pasado a las fuerzas revolucionarias, por lo que había que garantizar ese paso para producir los cambios necesarios dentro de la sociedad cubana.
Expocuba, que este 4 de enero cumple 30 años, fue pensada magistralmente por Fidel. Fue él su gestor, propulsor y quien unió a un numeroso grupo de trabajadores y organismos de todas las esferas del país para realizar y concluir en pocos meses esa gigantesca obra económica, educativa, recreativa y social para disfrute del pueblo.
La Exposición Permanente del Desarrollo Económico y Social de la República de Cuba con el decursar de los años se ha convertido en un baluarte del conocimiento y de la cultura para más de 13 millones de cubanos y extranjeros que la han visitado.
A propósito del 30 aniversario de Expocuba, Trabajadores se acerca a la génesis del mayor recinto ferial del país, iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro
Había comenzado el movimiento de tierra. Corrían los días de mayo de 1987, y la obra avanzaba aceleradamente. Antes de concluir ese año se acometieron los trabajos de cimentación y el levantamiento de las primeras estructuras metálicas. Otra idea grande de Fidel estaba en marcha.
Alina López Ochoa, periodista del telecentro Tele Pinar, tuvo la dicha de estar cerca del líder revolucionario Fidel Castro Ruz en más de una ocasión, gracias a su trabajo reporteril, primero en La Habana y luego en Pinar del Río.
En todos esos momentos, percibió lo respetuoso que era el Comandante en Jefe, un constante interrogador y “su mirada profunda te llegaba como si buscara la verdad”.
Cuba fue Cuba a partir de Fidel y él es reflejo de valentía porque hizo sin miedo lo que otros no, y fue imprescindible para la gente, señala.
Los primeros 60 años de la Revolución Cubana me sirven de pretexto para significar el tema que enuncia el título, a tono con el discurso pronunciado por nuestro Comandante en Jefe el 4 de Enero de 1959 en la Plaza de la Caridad de la capital camagüeyana. Puntualmente, deseo contribuir a despejar incertidumbre sobre el momento del comienzo del proyecto anticapitalista que construimos el grueso del pueblo cubano —frente a lo asumido en la historiografía (1).