Al líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz y sus dimensiones como uno de los mayores educadores del país, estuvo dedicada la primera jornada de trabajo del Congreso Internacional Pedagogía 2019, que aúna en el Palacio de Convenciones de La Habana a más de 600 delegados de 42 países.   Educar con Arte, Ciencia y Ética: Un homenaje de los educadores a Fidel, fue el nombre del panel que abrió los debates de la magna cita, la cual tendrá lugar hasta el próximo 8 de febrero.  
La plaza 24 de febrero, ubicada en el mismo lugar por donde naciera la Villa de Guantánamo en 1871, sirvió de escenario para la conmemoración del aniversario 60 de la primera vista del Comandante en Jefe Fidel Castro con el pueblo del Alto Oriente cubano, el 3 de febrero de 1959.  
En las primeras horas de la madrugada del 30 de enero, en un apartamento del hotel Habana Hilton, Fidel se había reunido con los representantes de los colegios o asociaciones profesionales, para dar comienzo a la Operación Avance Revolucionario.   El líder de la Revolución demandó de los dirigentes de los colegios de maestros, pedagogos, médicos, abogados y otros, su cooperación para hacer cumplir el compromiso histórico, revolucionario y patriótico contraído con los campesinos de la Sierra Maestra y en todo el territorio nacional: la aplicación de la Reforma Agraria.
Nocaut. Fidel Castro visita el Sur del Bronx, texto de Julio Pabón, editado en Cuba por la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado y la editorial Nuevo Milenio, fue presentado en la XVIII Feria Internacional del Libro  
Porque el líder histórico de la Revolución Cubana se aseguró de que tuviéramos la paz para amarnos y amar, no hay mejor día para recordarlo que este 14 de febrero, expresó este jueves el coronel Rigoberto Santiesteban Reina, director de la Casa Editorial Verde Olivo, durante la presentación del libro Un joven llamado Fidel Alejando, en la Fortaleza Militar San Carlos de la Cabaña.  
Tras un mes de derrocada la tiranía, no se habían promulgado las leyes prometidas en el Programa del Moncada que el pueblo ansiosamente esperaba. El Gobierno Revolucionario no funcionaba debido a las concepciones burocráticas del presidente Manuel Urrutia y cierta intranquilidad cundió entre los cubanos. Luis M. Buch, entonces secretario del Consejo de Ministros, recordaría años después: “La crisis interna se intensificaba sin vislumbrarse una solución.
El 16 de febrero de 1959 Fidel asume la responsabilidad de Primer Ministro del Gobierno Revolucionario.   Ese día en el entonces Palacio Presidencial, donde tiene su sede desde hace varios lustros el Museo de la Revolución, Fidel señaló al respecto: “…en los instantes en que recibo este honor de ponerme al frente del Consejo de Ministros, no experimento en estos instantes sino una honda preocupación por la responsabilidad que se ha puesto sobre mis hombros, por la seriedad y la devoción que siempre he puesto en el cumplimiento de mi deber.”  
Cuando la Revolución empezaba a gatear –no habían pasado ni dos semanas desde la victoria del primero de enero–, el aparato propagandístico de Estados Unidos, principalmente a través de sus agencias cablegráficas AP y UPI, revistas como Life, Newsweek, US News and World Report y sus principales periódicos, montó toda una campaña internacional acusando a Fidel Castro y a otros dirigentes del proceso de convertir al país en un “baño de sangre” con los juicios de los tribunales revolucionarios y las sanciones de fusilamiento a un grupo de los más connotados cr
Era la madrugada del 16 de febrero, cuando Fidel llamó por teléfono al doctor Luis Buch, como secretario del Consejo de Ministros, y lo citó para el hotel Habana Hilton. Allí le planteó que hablara con Miró Cardona para informarle que Fidel se haría cargo del Premierato a las 6:00 p.m. de ese día y le preguntó: «¿Tengo que quitarme el uniforme?». Le respondió Buch: «Bueno, Fidel, no sé; pero fíjate en las opiniones que priman en América sobre los militares como jefes de Gobierno».
Cubadebate y el sitio Fidel Soldado de las Ideas comparten con sus lectores momentos en los que Fidel Castro ejerció el voto en el referendo sobre la Constitución de la República de Cuba, el 15 de febrero de 1976, así como otros instantes en los que refrendó el Sí por Cuba, por continuar construyendo el socialismo y preservando las conquistas de la Revolución y los derechos y deberes acordados por el pueblo como expresión jurídica del pensamiento revolucionario.
Cuba entera se despertó temprano este domingo, como inspirada por fervor mambí. Cuba se levantó alegre, dispuesta a hacer historia y consciente de ese privilegio. Y, con la misma devoción que se llegó a las urnas a ejercer el voto por la nueva Constitución de la República, fue también el homenaje para quienes trajeron hasta aquí la Patria, y fundaron en ella el culto a la dignidad plena.  
Era la madrugada del 16 de febrero, cuando Fidel llamó por teléfono al doctor Luis Buch, como secretario del Consejo de Ministros, y lo citó para el hotel Habana Hilton. Allí le planteó que hablara con Miró Cardona para informarle que Fidel se haría cargo del Premierato a las 6:00 p.m. de ese día y le preguntó: «¿Tengo que quitarme el uniforme?». Le respondió Buch: «Bueno, Fidel, no sé; pero fíjate en las opiniones que priman en América sobre los militares como jefes de Gobierno».