El análisis preliminar de las fotos obtenidas el día anterior por los U-2, mostraba un rápido avance en los trabajos de preparación de las posiciones de lanzamiento de los cohetes en Cuba, lo que fortalecía la posición de los partidarios del ataque aéreo.
Dijo Martí que una heroicidad no pierde nada de su mérito, antes lo aumenta, con haber sido llevada a cabo por un hombre apenas conocido.  Y el gesto de aquel puñado de valientes que se lanzaron el 26 de julio de 1953 al asalto de la segunda fortaleza militar de la tiranía de Fulgencio Batista fue tanto más heroico porque lo realizaron revolucionarios sencillos, de pueblo.
El que dijera o pensara que la acción protagonizada por los revolucionarios que junto a Fidel integraron el movimiento patriótico que se hizo realidad el 26 de julio de 1953, podía ser solamente un acto audaz de rebeldía, caería en un error. Aquella acción, bien pensada, tenía un basamento ideológico de indudable proyección política y social, el cual sustentaba cambios estructurales básicos. Basta acercarnos al documento conocido como el Manifiesto del Moncada a la Nación para comprenderlo.
El Presidente se encontraba en la ciudad de Chicago, en los trajines electorales del Partido Demócrata. A las diez de la mañana Robert Kennedy le telefoneó al "Blackstone Hotel", donde se hospedaba, y le informó que, según los últimos datos del reconocimiento fotográfico, los soviéticos adelantaban rápidamente en la preparación de los emplazamientos, que el Comité tenía listas todas las variantes, estaba preparado para reunirse con él y era necesario su regreso a la capital.
Por la tarde del día 22 de octubre, el Presidente dejó oficialmente constituido al Comité Ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad mediante el Memorandum de Acción No. 196 "para la dirección efectiva de las operaciones de la rama ejecutiva en la presente Crisis". El Presidente asumió la dirección del Comité, el que hasta nuevo aviso debía reunirse cada día en la mañana.
Así se llama un voluminoso libro de 900 páginas, en papel de gran calidad, ilustrado con fotos, planos, estadísticas y mapas en el que Fidel Castro cuenta sus peripecias "por los caminos de la sierra Maestra" durante la gran hazaña de un moderno tren revolucionario que se desembarcó en Cuba en el Granma en 1956, procedente de México y tres años después el poder estaba en manos de los mambises, como llamaba Martí a sus tropas en 1895.
Al amanecer ya se encontraban en completa disposición combativa las unidades subordinadas a la división coheteril estratégica. El regimiento de cohetes de alcance medio de la región central podía efectuar técnicamente el lanzamiento de los cohetes dos horas y media después de recibir la orden, pero las cabezas de combate para sus cohetes se encontraban en el almacén central, cercano al poblado de Bejucal, en la provincia de La Habana, a una distancia superior a los 300 kilómetros, por esto en realidad requería un intervalo de 20 horas entre la orden y el lanzamiento. El regimiento emplazado...
El Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, cumple 86 años de una vida pródiga, llena de esfuerzos, sacrificios y combates por liberar a Cuba y lograr que su pueblo alcanzara la plena dignidad humana, y luego brindara su solidaridad internacionalista a quienes lo necesitaran en el mundo. La siguiente anécdota –contada por un camagüeyano e inédita hasta hoy- nos acerca al  altruismo que ha caracterizado a Fidel.
La XX Convención Nacional de Solidaridad con Cuba en Brasil acogió este año la muestra pictórica de Helder Beserra, Un abrazo universal. Las obras allí expuestas, contentivas de un profundo mensaje de amor, fueron traídas hasta la Casa de la Amistad en La Habana, a instancias del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, y presidieron además la fiesta del barrio capitalino La Timba, que dedicó su habitual peña cultural a los cumpleaños de los héroes antiterroristas René y Fernando y a los 86 años de Fidel.
El 10 de octubre de 1939 ocurrió el primer contacto de Contramaestre con Fidel Castro. Tenía entonces trece años.
Hace 86 años, un 13 de agosto de 1926, en la finca Birán, de la actual provincia cubana de Holguín, ni su padre, de origen español, ni su madre, cubana de nacimiento, imaginaron que la tierra de los mambises estaba alumbrando al personaje más lúcido, visionario y humanista que la historia mundial había conocido hasta ahora.
Un nuevo aniversario del natalicio de Fidel, esta vez el 86, nos incita a reflexionar sobre el inagotable caudal de ideas y enseñanzas que nos brinda su batallar incesante durante casi siete décadas en el terreno de la política. Cuando parecía que un gravísimo problema de salud, con alto riesgo para su sobrevivencia, lo apartaría definitivamente, no solo de sus responsabilidades al frente del Partido y el Gobierno del país sino también de cualquier actividad pública, supo, con un tesón y voluntad inimaginables, sobrepasar aquella prueba terrible y continuar su lucha, en otro plano, por las...