“EN PIE DE GUERRA ¡MUERTE AL INVASOR!” El titular, con grandes caracteres, podía leerse en la página 68 de la edición del 26 de octubre de aquel año, indicando que como parte de Cuba toda, la revista estaba también en alarma de combate.
Cuentan que a principios de los años 50, cuando se iniciaba la carrera de las armas nucleares, al científico Albert Einstein le hicieron la pregunta siguiente: “¿Con qué armas se desarrollará la Tercera Guerra Mundial?”  La respuesta fue rápida: “No creo que nadie pueda predecir eso, pero estoy seguro de que la cuarta será con el hacha de piedra”.
El presidente Kennedy declaraba, ese mismo día 12 de diciembre de 1962, ante los rumores propagados por la extrema derecha en ese país, que la URSS no había retirado todos sus cohetes de Cuba, que se había comprobado la salida de esos armamentos, y afirmó que Estados Unidos continuaba realizando con sus propios medios la verificación para garantizar que no se creara en Cuba un potencial bélico peligroso. Asimismo expresó que su país estaba preparando otras reglamentaciones sobre embarques de artículos no estratégicos de las naciones occidentales con destino al territorio cubano.
Después de Girón, la idea de destruir la Revolución Cubana por cualquier medio se convirtió en una constante en los cálculos de muchos de los funcionarios de alto nivel del gobierno norteamericano. Con ese fin elaboraron nuevos planes agresivos e intensificaron las acciones encubiertas contra Cuba.
“Condenadme, no importa, La historia me absolverá”. Con esas palabras y esa convicción finalizó su histórico alegato de autodefensa el joven abogado Fidel Castro Ruz, al ser juzgado en la causa 37 por las acciones del 26 de julio de 1953, cuando la Generación del Centenario protagonizó los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Aquella histórica ceremonia fue más allá de la simple formalidad del inicio de un curso o de la puesta en marcha de un nuevo centro docente. Fue la ocasión en que por primera vez de manera pública Fidel esbozó lo que serían las líneas fundamentales de la salud pública cubana para los años futuros, incluida la concepción del nuevo profesional de la medicina que necesitaba la patria.
El General de División Sergio del Valle Jiménez, Héroe de la República de Cuba, era el Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias durante los tensos días de octubre de 1962. Granma reproduce hoy la segunda parte y final del prólogo del libro Un pueblo invencible que este prestigioso dirigente de la Revolución, ya fallecido, escribió sobre estos acontecimientos.
“¡Alarma de combate! La nación en    pie de guerra. Ordena el Primer Ministro    Fidel Castro ante el peligro de    la agresión dispuesta por Kennedy”.    Eran titulares de primera plana del    periódico Revolución. La Crisis de    Octubre había estallado. Del 22 al 28,    Cuba y el mundo vivirían días de extremo    peligro. Sobre ello dialogamos    con el Doctor en Ciencias Históricas  Tomás Diez Acosta. 
Medio siglo después de aquel octubre de 1962, cuando el mundo estuvo al borde de una guerra nuclear, JR conversa con uno de los hombres que tuvo la misión de entrenar a jóvenes que defenderían el país. El lunes 28 de octubre de 1962 el periódico Revolución publicó la foto del inolvidable momento en que Fidel dialoga con Alberto (derecha), al pie de un cañón, en el Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón. «Fidel estaba ahí, junto a nosotros, y quería comprobar que la maniobra de preparación de los cañones antiaéreos dobles (CAD), de 30 milímetros, se hiciera en poco...
En 1962 La Habana se llenó de reproducciones de un cartel de la UJC con la imagen de Fidel en la Sierra Maestra, mochila en la espalda, fusil al hombro y la firme solicitud del pueblo: Comandante en Jefe: ¡Ordene! La imagen es de Korda, y el cartel, del entonces joven propagandista y diseñador Juan Ayús García. Cuando Cuba estuvo amenazada de desaparecer por una agresión nuclear de Estados Unidos, reproducciones de un gran cartel de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) llenó los lugares más céntricos y visibles de la capital del país, interpretó el sentir de los cubanos y repercutió de manera...
El 23 de noviembre de 1990, hace 22 años, Granma publicó este editorial como introducción a la desclasificación de los mensajes que intercambiaron Fidel y el primer ministro de la Unión Soviética Nikita Jruschov entre el 26 y el 31 de octubre de 1962 sobre los tensos acontecimientros que pusieron en peligro a la humanidad en aquellos días de lo que denominamos la Crisis de Octubre. Por el valor de sus argumentos y explicaciones, nuestro diario reproduce ese editorial como preámbulo a la publicación de los mensajes la semana próxima
Con el leit motiv «Ajedrez: pasión de estadistas», el destacado cronista deportivo, que desde los 18 años de edad hizo su vida profesional en JR y según se afirma dispone del mejor archivo en Cuba sobre el deporte ciencia, realizó un recorrido por la devoción hacia esta disciplina de tres grandes de Nuestra América: el Libertador, el Guerrillero Heroico y el líder histórico de la Revolución Cubana.