Merece un párrafo aparte las sensaciones que nos produjo recibir el prólogo del Comandante Fidel Castro, figura central de las luchas revolucionarias del mundo contemporáneo.
Merece un párrafo aparte las sensaciones que nos produjo recibir el prólogo del Comandante Fidel Castro, figura central de las luchas revolucionarias del mundo contemporáneo.
Desde el primer momento en que empezamos a trabajar este libro, nuestro sueño fue que el Comandante escribiera algunas líneas. Cada vez que nos encontrábamos con Stella Calloni para entrevistarla y consultar material de archivo, siempre aparecía alguna foto o comentario sobre Fidel. Era imposible que el hombre que liberó a Cuba de la tiranía batistiana, el que despertó la conciencia de los pueblos oprimidos de todo el planeta, no estuviese presente.
La realidad y la historia lo traían en todo momento, porque Fidel Castro representa los valores más sagrados del ser humano, que son la dignidad y la ética. Sumados a su valentía y coraje civil, su solidaridad, su altruismo, su audacia y su llama revolucionaria, lo han convertido en uno de los pilares del Hombre Nuevo de la Historia Moderna.
Para nosotros, jóvenes trabajadores de la cultura, que hemos leído, estudiado y escuchado su fascinante historia, muy cercana al realismo mágico, que admiramos y respetamos con profundidad su lucha inclaudicable por un mundo sin explotados, sin colonialismo de ningún tipo y por la plena liberación del Hombre, es un orgullo y un honor que este libro lleve el prólogo del legendario Comandante Fidel Castro.
Desde estas tierras argentinas que tanto amor le tienen, nuestro eterno agradecimiento.