Sin percatarse, pasa de extranjero a parte de una guerrilla y, de periodista «imparcial», a recibir una orden de Fidel
 

Después de mucho tiempo postergándolo, termino de leer el texto probablemente más famoso del periodista argentino Jorge Ricardo Masetti, y no hago más que pensar en aquel fragmento de la canción de Silvio Rodríguez que certifica: «La prisa lleva maravilla y lleva error, / pero viajamos sobre rueda encabritada [¿la historia?]; / he despertado en el ojo del ciclón, / cuento millones de agujeros en el alma».