El año 1961 produjo un violento giro de inflexión en la vida cultural cubana. A partir de Palabras a los intelectuales, pronunciadas por Fidel el 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional, las cosas tomaron un rumbo diferente, o más bien, se definieron posiciones ideológicas que se cocían en varios ambientes de intelectuales y artistas.
Es cierto que el presbítero Félix Varela nos enseñó a pensar, pero a pensar en nosotros y hacia nuestros ideales, pero también es cierto que José Martí esclareció con su pensamiento cuáles debían ser nuestros ideales y cómo enfrentar el pensamiento hegemónico del Norte al que calificó de «revuelto y brutal». Su apotegma de Patria es Humanidad ha adquirido con la Revolución Cubana su más claro sentido.
Palabras de Miguel Barnet Lanza, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en el acto político de homenaje póstumo al Comandante en Jefe Fidel castro Ruz, efectuado en la Plaza Mayor General Antonio Maceo Grajales de Santiago de Cuba.
Querido compañero General de Ejército Raúl Castro;
Querido compañero Esteban Lazo, presidente de la Asamblea:
Esta no es una ley que apoyamos formalmente. Yo siento que este es un abrazo que le estamos dando a Fidel sintiendo palpitar su corazón y el nuestro y respetando su generosa voluntad.
Con toda convicción ratifico las brillantes y emotivas palabras de Eusebio, y estoy seguro de que es el sentimiento también de los escritores y artistas cubanos.
Queridos compañeros y compañeras;
Pueblo santiaguero heroico siempre;
Querido Raúl:
Es esta la ocasión más triste que he tenido en mi ya larga vida como escritor y revolucionario. Hablar de nuestro Fidel, cuando él no está físicamente, me produce un gran dolor. Nunca hubiera querido que mis palabras de elogio a su persona, a su vida, fueran en su ausencia.
Es cierto que los poetas
atrapan instantes de la vida
y los fijan en la historia
Generalmente el pasado
vago y nostálgico
O el presente inmediato con sus fuegos sutiles
y sus reverberaciones
Pero qué difícil atrapar el futuro
y colocarlo para siempre
en la vida de todos los poetas,
de todos los hombres.