Gracias le doy a la vida
por mi cielo ser boricua,
mi alma, nacionalista
y mi credo, Fidelista.
Gracias le doy a la vida
por atreverme a luchar,
por atreverme a confrontar
la bestia imperialista.
Gracias le doy a la vida
por doña Isabel y Albizu
y por aquellos amigos
que me sirvieron de guía.
Gracias le doy a la vida
por mi pueblo valeroso,
que ha sabido con decoro
mantener su alma viva.
Gracias le doy a la vida
por la luz en mi camino,
y por marcar mi destino