¡Hurras! por el glorioso movimiento
del veintiséis de julio, que flamea
la enseña de Martí, que en los cubanos
libres prendió la enrojecida tea
del patriotismo que, ultrajado, escolta
de noble indignación el alma en gesta
de Fidel Castro, que en bastión convierte,
de insurgencia viril, Sierra Maestra!
¡Hurras! Cuba, por ti, por tu exotismo,
por tu largo lidiar y el heroísmo
de aquellos que segó la tiranía!