Bajo la dirección de Fidel Castro, el empuje del caso de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos, que durante años guardaron injusta prisión en Estados Unidos, rebasó fronteras.
Cientos de miles de personas de buena voluntad, a todo lo ancho del espectro político, se sumaron a la causa y confiaron en una frase-profecía expresada por Fidel que se convirtió en brújula y sentencia en la batalla por devolverlos a casa: “Solo les digo una cosa. ¡Volverán!”