Desde hace 66 años, una de las últimas noches de enero ha transcurrido en Cuba bajo la luz de las antorchas.
 
La marea de jóvenes, con teas y banderitas, toma la ciudad, avanza desde la colina universitaria hasta la Fragua Martiana, próxima al malecón habanero. Se celebra en las calles una fecha que todo cubano conoce: el nacimiento de José Martí.
 
El 28 de enero de 1853 el más universal de todos los cubanos nació «en una casita modesta de la calle de Paula, por donde la muralla se asomaba al puerto», como la describe el escritor Jorge Mañach.