Lo más elocuente aquel 30 de septiembre de 1996, más allá de las profundas reflexiones y sentidas palabras que dedicó Fidel Castro a los villaclareños, estuvo en esa empatía recíproca entre el líder de la Revolución y su pueblo.
Era un reencuentro que anhelaban los villaclareños. Por eso solo bastó que desde el programa Patria, de la emisora CMHW, se anunciara: ¡Villaclareños, Fidel está en Santa Clara. Todos, hoy a las cinco de la tarde con nuestro Comandante en Jefe a la Plaza de la Revolución Comandante Ernesto Guevara!
El Grupo Teatro Escambray tuvo el privilegio de contar con un espectador excepcional: Fidel Castro, en aquellos días fundacionales en los que surgió una inusitada manera de hacer teatro, donde el público aportaba a la creación artística.
El primer encuentro de Fidel con el grupo ocurrió una noche de 1969, en la Laguna del Taje, en Trinidad. Allí solicitó que expusieran todas las obras del repertorio y al final confesó que le habían agradado mucho.
La pista para hacer el gran reportaje la había dado el mismo Fidel durante el discurso por la inauguración del tramo del ferrocarril rápido Habana-Santa Clara, el 30 de diciembre de 1977. Pero los reporteros que estuvimos allí, tan pronto concluyó sus palabras, salimos velozmente a hilvanar la información, y se nos esfumó en la memoria aquella evocación reveladora del encuentro del líder de la Revolución con Santa Clara.