El artículo en dos partes de Fidel Castro sobre México ha generado en este final del verano de 2010 un escándalo político singular por la violenta reacción del gobierno de Felipe Calderón, que ahora él mismo está buscando acallar por temor ante el impacto de este texto, buscando distraer a los mexicanos con una fuerte campaña mediática sobre asuntos de poca importancia y atemorizarlos con la permanente amenaza de mantener al Ejército en las calles e intensificar la violencia en lo que resta del sexenio.