El Frente Guerrillero de Pinar del Río fue siempre un sueño y propósito principal de los combatientes de esta provincia en la lucha contra la tiranía batistiana. Varios fueron los intentos de los pinareños por lograr dicho objetivo, desde que el 30 de noviembre de 1956, dos grupos de jóvenes revolucionarios, bajo el mando de Rafael Ferro, Ferrito, auxiliado por otros jefes de células, y Roberto Amarán, se alzaron por las zonas de Viñales y Malas Aguas, en Santa Lucía, respectivamente, en apoyo al desembarco del Granma.