De su padre, quien acusaba a Fulgencio Batista de haber asesinado a Antonio Guiteras Holmes, los Trigo aprendieron el espíritu de lucha, el amor por la justicia y la necesidad de combatir la tiranía. Junto a él tomaron parte en colectas a favor de la República Española, a través de la Casa de Cultura Española de La Habana. ​