Esta semana, Fidel decidió alejarse de casi medio siglo de liderazgo. La última vez que yo lo vi fue en abril de 2001. “Lo peor ha quedado atrás”, le dijo a la persona a mi lado en un pasillo. "Lo que queda es desarrollar el socialismo”. Golpeándome en el pecho con un dedo, me preguntó sobre los zapatistas en Chiapas, México, y la pobreza en la región, que era mucho peor que la que sufrían los cubanos.