En cualquier sociedad, los trabajadores constituyen una parte muy importante de la población. En el caso del socialismo, el protagonismo de los obreros adquiere cualidades diferentes.
 
Y esa es otra hazaña de la Revolución, pues el actuar de trabajadores y trabajadoras, guiados por Fidel, realzan la imagen del proceso revolucionario.
 

Puede parecer un desorden al exponer las Hazañas de la Revolución Cubana; no es así, el proceso es muy amplio, dinámica y lleva a cabo la ejecución al mismos tiempo de varias Hazañas, que es necesario conocerlas para apreciar el extraordinario proceso revolucionario.
 

Fidel tenía planificado que al derrocar a la tiranía había que formar un gobierno de nuevo tipo, para lograr los cambios radicales de independencia, soberanía de Cuba y bienestar del pueblo. Al triunfo revolucionario se emprendía esa gigantesca tarea, para lo que era indispensable un adecuado nivel educacional, de dirigentes y población.
 

Una de las hazañas de gran relevancia de la Revolución Cubana, es el enfrentamiento a los ataques económicos, políticos, militares y terroristas del gobierno más poderoso del mundo, el norteamericano, unido a los contrarrevolucionarios cubanos, para derrotar el proceso iniciado en 1959.
 

Un gobierno de nuevo tipo se constituye en el Continente Latinoamericano, en el año 1959, en un país subdesarrollado: Cuba, y solamente a 90 millas de los Estados Unidos de Norteamérica.
 
Fidel sabía que para lograr un verdadero cambio en el país en beneficio del pueblo, no era suficiente derrotar a la tiranía, algo que ya había logrado, sino que era necesario establecer un gobierno de nuevo tipo, que ahora se llevaría a cabo.
 

Fidel, desde el triunfo de la Revolución,  lleva al pueblo a tener un nuevo papel a ser tomado en cuenta y lo hace partícipe activo en el acontecer desconocido y dinámico que se inicia.
 

Varios miembros del M-26-7 que habían participado en el ataque al cuartel Moncada fueron llegando a México, por orientación del Movimiento en el año 1955 o antes. La vida de Raúl Castro peligraba en Cuba al ser acusado de acciones contra la dictadura y Fidel decide que vaya para México, y es el  24 de junio de 1955 cuando arriba a ese país. Fidel, por su parte, llega días después, el 7 de julio del mismo año.
 

Fidel tenía en mente por su formación, actividad y conocimiento marxista, que para logar un verdadero cambio en el país que lograra la independencia, soberanía y mejores condiciones de vida para la mayoría de la población que vivía en condiciones de pobreza y de miseria, no era cuestión solamente de derrocar la dictadura, sino de establecer un gobierno de otro tipo.