La Casa Blanca no se fija en millones cuando se trata de derrocar a Fidel CastroOchenta millones de dólares por aquí, otros 20 millones por allá, más 35 millones ‘corrientes’ y otros 8 millones. Con esa plata, la administración Bush quiere derribar al gobierno de Cuba. Son imbéciles y creen que el dinero lo puede todo.