Quieren hacer creer al pueblo cubano que esa fuerza uniformada, que hoy celebra 64 años de existencia, es su enemigo

Si hay algo invaluable para una sociedad es, sin duda alguna, la tranquilidad. De esa paz depende en altísima medida que las personas se sientan seguras en el espacio que habitan y, por ende, contribuyan a mantener ese estado de cosas.

En la tarde del 4 de septiembre de 1957, Julio Camacho Aguilera, Miguel Merino Márquez y Dionisio San Román –un alférez formado en la Academia Naval y licenciado por su oposición a la tiranía–, partieron desde La Habana en dirección a la provincia de Las Villas, con la orden de alzamiento nacional.
 

Fría por el clima, pero volcánica por la pasión y el sentimiento patriótico: así fue la noche de este 6 de enero en el parque Martí, de Cienfuegos, donde  el pueblo rememoró cómo, 61 años atrás, Fidel entró aquí, en un alto en el camino de la Caravana de la Libertad.
 

La irrupción de Fidel Castro en la vida política de la primera mitad del siglo XX en Cuba fue un necesario alumbramiento histórico, entendido en su orgánica naturalidad, al repasarse el pasado colonial y neocolonial de la nación, junto al reclamo reivindicatorio constante de un pueblo que jamás había sido libre, para decirlo con las justas palabras de Mella.
 

La irrupción del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, inaugurado en su primera edición, el 3 de diciembre de 1979, constituyó uno de los puntos esenciales de la cartografía cultural de la Revolución Cubana, y tuvo en el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a un pilar fundador y defensor de la idea a través del tiempo.
 

El niño Salustiano Leyva tenía 11 años cuando conoció a José Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba, y a Máximo Gómez, dos horas después de su arribo a Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de 1895, junto a los generales Francisco Borrero, Ángel Guerra, el coronel Marcos del Rosario y el capitán César Salas.
 
Fue testigo de uno de los momentos gloriosos de la historia de Cuba en el siglo xix. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz visitó a Salustiano en 1976, y ese contacto fue guardado para la memoria por el realizador Santiago Álvarez.
 

Fidel, entre sus muchas virtudes, se convirtió en un experto en el razonamiento del modus operandi del imperialismo norteamericano, al cual combatió con cada fibra de su ser por haber aniquilado a millones de personas, despojado de recursos a continentes enteros, eliminado a líderes de vanguardia del Tercer Mundo, torpedeado la integración de los pueblos e impuesto a Cuba una despiadada e ininterrumpida guerra comercial, financiera, biológica, ideológica y cultural.

No pudo haber mejor homenaje a la gesta gloriosa del Moncada, en su aniversario 67, que la masiva movilización de todos los sectores de la sociedad hacia la que constituye hoy la primera prioridad para el país: la revitalización de la economía nacional.
 
Acontecimiento sagrado en sus vidas, a la gesta del Moncada dedicaron los santiagueros resultados significativos, como la siembra de 52 000 hectáreas de diversos cultivos y la terminación de más de 250 obras de beneficio a la población.
 

Revivir el paso de la Caravana de la libertad por territorios de la provincia este 7 de enero volvió a suscitar entusiasmo entre los matanceros. El afecto fue particularmente especial entre los más jóvenes, quienes se mostraron curiosos por conocer los detalles de aquella epopeya liderada por Fidel.