Fidel Castro y la Revolución cubana me salvaron la vida y la de mi familia durante la invasión de Estados Unidos a Panamá (1989), aseguró en una ocasión el veterano luchador Luis Gómez.
En una entrevista con Prensa Latina, Lucho -como cariñosamente le dicen sus amigos- recordó que aquel 20 de diciembre la residencia del embajador de Cuba en Panamá abrió sus puertas para recibir a los patriotas y preservar sus vidas, un 'acto de solidaridad de Fidel y del pueblo cubano que no tienen parangón en la historia'.