Sendos ramos de flores dedicados por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República, al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el Día de los Padres, compartieron ante la roca monumento que guarda sus cenizas, el sentir de un pueblo que, en estos días de duro batallar, enarbola el legado del eterno padre, seguro de la victoria.
Con los primeros rayos de sol, la colocación de una ofrenda floral ante la roca monumento que guarda las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, se inició el homenaje al líder histórico de la Revolución Cubana en el tercer aniversario de su desaparición física
Sitio sagrado de la Patria, la roca monumento que acoge las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, acogió el inicio del amplio tributo con que hasta el próximo 4 de diciembre lo tendrá más presente que nunca la Ciudad Heroica, al cumplirse tres años de su desaparición física.
«Símbolo de toda la generación que se sacrificó», así calificó Fidel a Frank País García. Nacido el 7 de diciembre de 1934, en esta ciudad, sobre la esmerada educación recibida de sus padres bajo preceptos religiosos, y la marcada inclinación hacia la música, la pintura y otras artes, se impusieron la temprana madurez, la identificación con el ideario martiano y una innata vocación patriótica, que definirían su vida.
«No es fácil resumir en un solo hombre el valor, las virtudes y la grandeza de millares de luchadores revolucionarios que dieron sus vidas en el enfrentamiento a la tiranía batistiana. Puede decirse sin vacilación cuando ese hombre es Frank País».
Alberto Lescay, uno de los autores fundamentales del recinto, revela la especial prioridad que el líder de la Revolución le concediera al emblemático proyecto santiaguero.
De visita en los Estados Unidos para acompañar a su hijo y joven pintor, Alejandro, en la apertura de su exposición personal de denuncia al bloqueo titulada Vuelo directo, en el Centro de Estudios de Cuba, en Nueva York; así como para participar en la muestra colectiva de una galería de Miami dedicada a exponer el arte de la Isla, un mensaje paralizó a Alberto Lezcay Merencio.
La firme determinación de que «Fidel y su obra viven y vivirán eternamente en el corazón de los cubanos», centró la gala político-cultural por el aniversario 60 del levantamiento armado del 30 de noviembre, presidida en esta ciudad por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Años convulsos, de transformaciones que corrían a la velocidad “supersónica” de una Revolución naciente, eran aquellos tiempos en que un 3 de octubre de 1965, con el teatro Chaplin, (actual Karl Marx) de testigo, Fidel sometió a la consideración de los presentes el nombre del entonces Partido Unido de la Revolución Socialista.