Fidel viajó para hablar de cosas que unen a los pueblos. Para hablar de áreas en que es factible la cooperación entre países del sur. Para concertar voluntades y cimentar amistades. Recibió, siempre en nombre de su pueblo, el reconocimiento, más que merecido, por defender los principios que hacen valer la vida. Argumentó ante la prensa sus verdades, y escuchó con respeto, sin ceder en principios.