Los gobiernos de Truman y Eisenhower contaban con la máquina de la muerte de la CIA durante la década de 1950, apelaban a la inquisición anticomunista del macartismo frente al crecimiento mundial de la revolución socialista de Rusia. Los imperialistas se autodefinían como los paladines de la libertad y de la democracia en el continente, pero los inmorales como siempre apoyaban a las horrendas dictaduras militares en favor de sus intereses.
 

Tus manos de amor
 
son grandes y suaves,
 
ellas siguen la ruta del ascenso
 
de José Martí:
 
Patria es humanidad,
 
ejercieron la valentía de hacer
 
los nuevos días y las nuevas noches,
 
de los pueblos de África, Asia y Nuestra América.
 
 
 
Son hacedoras prístinas del socialismo en Nuestra América:
 
huesudas y largas como las pintaba Guayasamin,
 
tomaron el relámpago de las armas
 

Hace un año (25/11/2016), Fidel el líder histórico de la revolución cubana socialista ascendió al olimpo de los inmortales revolucionarios de la humanidad.
 
Su legado internacionalista transciende como sabio exponente de la dignidad y virtud martiana: “Patria es humanidad.” y “Con los pobres de la tierra. Quiero yo mi suerte echar.” Los pueblos de los cinco continentes han sido testigos de su praxis revolucionaria, de su amor creador y solidario, por construir un mundo justo que priorizara la perpetuidad de la especie humana y el respeto a la madre naturaleza.