La voladura del vapor La Coubre fue un acto terrorista que pretendía segar la vida de los cubanos, provocar destrucción y atemorizar a la población. Seguía el mismo patrón de las acciones exitosas de la cia, como la de 1954, en Guatemala, cuando mediante bombardeos a su capital, atentados dinamiteros y campañas mediáticas acabaron por desmoralizar al ejército y terminaron con el gobierno progresista de Jacobo Arbenz.
 

Más que mirar, observar… siempre observar. Límpida mirada que no permite que ignores. No hay detalle que escape a tu estatura de fe. Y todavía hay quien pregunta por qué son tantos los «necios» que te siguen.
 
Miren aquí, mejor no. Deténganse como él. Miren sus voces. Escuchen sus rostros. No hará falta nada más, hay cosas que hablan por sí solas.
 
Santiago Rivero, exprimer secretario del PCC, municipio de Bartolomé Ma­só, Granma

«Ya desde el año 1956, un grupo de marinos, soldados y cabos de la Base de Cienfuegos había entrado en contacto con el Movimiento 26 de Julio. Y el 30 de noviembre, cuando se aproximaba el desembarco del yate Granma y cuando tuvo lugar el alzamiento de Santiago, existía desde entonces la idea de producir el alzamiento de Cienfuegos. Pero no fue posible en esa ocasión», explicó Fidel en su discurso por el aniversario 20 del levantamiento popular armado de Cienfuegos.

Como una de las grandes figuras políticas de todos los tiempos, el pensamiento y el legado del líder histórico de la Revolución Cubana tienen alcance universal.
 
Las historias de los rebeldes de la Sierra Maestra le dieron la vuelta al mundo, pero fue el estadista al mando de una pequeña isla del Caribe, afrontando las mayores adversidades durante casi medio siglo, el que logró trascender más allá de su espacio geográfico y dejar una huella en todos los continentes.
 

¡Mira que ocurrírsele que creciera el Tur­quino! Sí, que el mismísimo pico de la montaña más alta de Cuba podría crecer. Así de tenaz, acaso, aunque es dichosa esa tozudez de quien no conoce límite a los sueños. Y va por ahí, desandando caminos, digno de fe. Fidel, sembrando hombres.
 
Ellas y ellos lo cuentan. Son sus voces, sus vivencias, las que no podrían olvidarse.
 
Andrés García Suárez, periodista jubilado (Cienfuegos)