Fidel estuvo en todo, pensó en todo, ayudó en todo. Su pensamiento sobrepasó los límites de las corrientes filosóficas de su época y su ideal revolucionario prevalece, aunque ya no contemos físicamente con su presencia.
El líder histórico siempre abogó por el bienestar social. En Cuba tenemos el privilegio de contar con una sociedad donde se vive una gran tranquilidad ciudadana, aunque no es perfecta, puede ser la "envidia" de muchos países.