La relación estrecha, íntima y sistemática entre la obra y el pensar de Fidel Castro con la de José Martí es consecuencia, desde luego, de la voluntad del primer líder revolucionario, quien muy prontamente así lo manifestó desde sus primeros textos políticos. Como prueba de ello se ha recurrido a menudo a la frase que pronunciara en su autodefensa titulada La historia me absolverá, cuando calificó al Apóstol de la independencia cubana como el autor intelectual del asalto al cuartel Moncada de Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953.
Son numerosas las referencias de quienes trataron con frecuencia a Fidel o de quienes compartieron con él, ya fuera a solas o en grupos, acerca de su constante preocupación por atender los más diversos asuntos propios de esas personas o de cualquiera otra relacionada con él o con su trabajo. Tales testimonios rememoran ejemplos y momentos diversos, desde los preparativos para el asalto al cuartel Moncada hasta sus años finales, cuando su vida pública se redujo notablemente.