Hoy cincuenta años más tarde podemos decir que el ejemplo cubano ha vencido con grandes sacrificios y vicisitudes, la crueldad que significa la más prolongada guerra económica que contra país alguno recuerda la historia de la humanidad. Y que con el impulso que representa los pronunciamientos que contra el bloqueo genocida impuesto por Estados Unidos, han expresado la totalidad de los países miembros de las Naciones Unidas, a excepción de los verdugos y sus lacayos, terminará por derrotarlo.