Hace  54 años, el  dos  de  diciembre de  1956, después de una semana de tormentosa travesía, el yate  Granma arribó a Cuba procedente de Tuxpan, México,  con su preciosa carga humana  de  82  hombres  a  bordo  comandados por  Fidel Castro Ruz, dispuestos a iniciar  la  lucha armada para  derrocar  el  régimen  sanguinario  de  Fulgencio  Batista.