A Ignacio Ramonet, director del mensuario Le Monde Diplomatique, en la reciente obra Cien Horas con Fidel. Dijo: “Sí, en 1947, con 21 años, me fui a la expedición de Cayo Confites, en pro del derrocamiento de Trujillo, ya que me habían designado en los primeros tiempos presidente del Comité Pro Democracia Dominicana de la FEU. También me nombraron presidente del Comité Pro Independencia de Puerto Rico, en el primer año de la Universidad o en el segundo. Había tomado muy en serio esas responsabilidades. Estamos hablando del año 1947, y ya desde entonces albergaba la idea de la lucha irregular. Tenía la convicción, a partir de las experiencias cubanas, de las guerras de independencia y del pensamiento de Martí, que se podía luchar contra un ejército. Yo pensaba en la posibilidad de una lucha guerrilleras en las montañas de Santo Domingo. Pero aquella invasión de la República Dominicana se frustra.