“Con lo grande que fue la epopeya de la independencia de América Latina, con lo heroica que fue aquella lucha, a la generación de latinoamericanos de hoy les ha tocado una epopeya mayor y más decisiva todavía para la humanidad”.

“Ningún pueblo de América Latina es débil, porque forma parte de una familia de 200 millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, sueñan todos un mismo mejor destino, y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo entero”.

“(…) algunos (…) países latinoamericanos, las campañas electorales pueden costar hasta 100 millones de dólares, o 200, sin ir muy lejos.

"Un poderoso imperio se empeña en evitar que ese país sea independiente.  Un poderoso imperio se empeña en impedir que Cuba y los pueblos de América Latina sean independientes, y se empeña en impedir que otros pueblos puedan adquirir su independencia.  El país rico, el país poderoso, el país de tecnología avanzada, el país de los monopolios, se empeña en mantener oprimidos, mantener el pie sobre los pueblos pobres, los pueblos que aspiran a ejercer el derecho a trabajar para su vida". 

"Cuba sostiene relaciones de amistad con todos los países de América Latina y el Caribe, sean de izquierda o de derecha. Hace rato trazamos esa línea y no la cambiaremos; cualquier gestión en favor de la paz entre los pueblos estamos dispuestos a apoyarla. Es un terreno espinoso y difícil, pero perseveraremos en él".

"(...) la Escuela de Cine es importante y es un medio también de liberación, porque ellos nos aplastan y las películas latinoamericanas no se exhiben en sus cadenas multinacionales; en cambio, ellos nos traen enlatada toda su basura y la tenemos que ver a la fuerza. En América Latina y en las grandes cadenas de televisión, todo lo que funciona, como regla, es el anuncio comercial y la basura enlatada".

"Desde el triunfo mismo de la Revolución, nunca nuestro país puso obstáculos a la emigración legal de los ciudadanos cubanos a Estados Unidos o a cualquier otro país. Cuando triunfa la Revolución, en Cuba, como en el resto del Caribe y de América Latina, que sufrían la pobreza y el subdesarrollo, muchas personas aspiraban a emigrar en busca de empleos más remunerados y de mejores condiciones de vida material que en sus propios países sometidos a siglos de explotación y saqueo nunca habrían podido encontrar. Hasta 1959 las visas que se otorgaban a los cubanos eran sumamente restringidas.

“La propia Condoleezza Rice tendría que responder algunas preguntas: ¿Cuántos norteamericanos han perdido la vida como consecuencia de bombas enviadas por Cuba? ¿Se ha roto alguna vez un solo ladrillo debido a un artefacto explosivo procedente de nuestro país? ¿Por qué se nos incluye en la grotesca lista de países terroristas, en la que se amenaza añadir arbitrariamente a Venezuela?

"[…] situación terrible tiene todo el resto de América Latina, esa sí es terrible de verdad: países que tienen millones y millones de niños abandonados en las calles, sin padres y sin familias; un analfabetismo tremendo, donde ni la mitad, ni a veces el 40% de los muchachos llegan a sexto grado o terminan la primaria; prostitución, hambre, desnutrición, insalubridad."

"[…] Ahora, esta masa anónima, esta América de color, sombría, taciturna, que canta en todo el continente con una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza a sufrir y a morir.