" (...) en la época actual la carrera militar —que entre los revolucionarios tiene un sentido muy distinto del que tiene para los reaccionarios, que para aquellos que defienden una causa justa y revolucionaria tiene un sentido muy distinto que para aquellos que son educados y preparados para servir a los opresores y a los explotadores— la carrera militar se convierte cada vez más en una técnica compleja y difícil, se convierte cada vez más en una técnica, y no en una técnica estática, o más que en una técnica si se quiere decir en una ciencia, y no en una ciencia estática, sino en una cienc
“La carrera armamentista continúa, el comercio de armas aumenta. Las potencias más poderosas son las que más venden. No les importa lucrar con la muerte de los demás. ¿Qué les puede preocupar el medio ambiente y que las islas se hundan en el mar?”
"Ni las armas más sofisticadas y destructivas que podrían barrer del mapa la especie humana, poseen la menor capacidad de hacer mella alguna en la firmeza y valentía con que Cuba ha defendido y defenderá hasta la última gota de sangre los valores que ha sembrado y los derechos que ha conquistado".
“El emplazamiento de medios cada vez más sofisticados y destructivos multiplica los riesgos y hace más cierta la posibilidad de que cualquier acción irresponsable e irreflexiva pueda desencadenar una catástrofe nuclear”.
“La carrera armamentista hace más insoportable aún la profunda crisis económica que hoy sufre el sistema capitalista, cuyos efectos negativos recaen sobre toda la economía mundial, y con especial intensidad son descargados sobre las masas trabajadoras”.
“La carrera armamentista no solo pone en un serio peligro a la paz mundial, acrecentando los riesgos de que una guerra pueda conducir al fin de la humanidad, sino que crea circunstancias inestables y enrarecidas donde no es posible contrarrestar los trágicos y agobiantes problemas derivados del subdesarrollo, ni lograr tampoco avances en la conquista de los derechos y las reivindicaciones a que aspiran los trabajadores en los países industrializados”.
“No son las armas, son las ideas las que van a decidir esta lucha, digamos que universal. Y no son las ideas por sus valores intrínsecos, sino por lo que tan estrictamente se ajusta a las realidades objetivas del mundo de hoy”.
"Un día tuvimos siete armas, y sin embargo si la Revolución es hoy una realidad tan horrible para nuestros enemigos como hermosa para nuestro pueblo, para los hombres y mujeres humildes de la patria, si la Revolución es hoy una pesadilla para los imperialistas, fue porque aquellos siete rifles no se plegaron, no se rindieron , fue porque aquellos siete rifles siguieron adelante, y lucharon".
"Se habla alternativamente de la capacidad de producirlas. Cualquier conocimiento técnico-científico a lo largo de la historia ha servido para el bien o para el mal. En nuestro país jamás se ha pensado producir tales armas. Nuestros científicos han sido educados en la misión sagrada de proteger la vida y no en destruirla".
"Los países imperialistas se resisten al desarme, porque necesitan las armas para chantajear, para oprimir, para intervenir y para saquear".