“No se ha cumplido pues la voluntad de un hombre o de un grupo de hombres; ¡se ha cumplido la voluntad de un pueblo!”
“Y, efectivamente, solo un gran pueblo, solo un pueblo consciente, solo un pueblo valeroso puede llevar adelante, puede escribir la página de la historia que nuestro pueblo está escribiendo hoy. ¡A esa página no renunciaremos! ¡Esa página la seguiremos escribiendo! ¡Los cubanos seguiremos escribiendo esta página!”
“La gran lección del 26 de Julio es la importancia de las masas en la lucha, la importancia del pueblo en la lucha revolucionaria, y el valor de la constancia y la perseverancia en el esfuerzo. ¡No desalentarse ante ningún revés, ante ninguna dificultad! Y tal ha sido no solo la enseñanza del 26 de Julio, sino la enseñanza de toda nuestra historia: desde Céspedes, Máximo Gómez y Agramonte, hasta Martí y Maceo”.
“No comenzó ese día la contienda de nuestro pueblo por la liberación, se reinició la marcha heroica emprendida en 1868 por Céspedes y proseguida más adelante por aquel hombre excepcional cuyo centenario se conmemoraba precisamente aquel año, el autor intelectual del Moncada: José Martí”.
“Rectificar fue, el 26 de Julio de 1953, luchar para borrar lo viejo, para abrir un cauce, para hacer una revolución, para crear una nueva vida; eso es también hoy rectificar. Rectificar tiene un sentido realmente muy amplio, y yo estoy en realidad satisfecho, estimulado por lo que veo, los resultados que veo, a pesar de que sabemos que estamos muy distantes todavía de todas nuestras posibilidades, que hay muchas más posibilidades por delante”.
“Si nosotros nos hubiésemos dejado llevar por los esquemas, no estaríamos reunidos hoy aquí, no habría habido un 26 de Julio, no habría habido una revolución socialista en este hemisferio, todavía no habría habido tal vez ninguna. Si nosotros nos hubiésemos dejado llevar por esquemas, la teoría decía que no podía hacerse una revolución aquí; es lo que decía la teoría, es lo que decían los libros, es lo que decían los manuales”.
“¡Este es el mismo país y es el mismo pueblo de Céspedes y de Martí; este es el mismo país y el mismo pueblo de Agramonte y de Máximo Gómez; este es el mismo país y el mismo pueblo del Titán de Bronce Antonio Maceo; este es el mismo país y el mismo pueblo de Yara y de Baire; este es el mismo país y el mismo pueblo de la Protesta de Baraguá; este es el mismo país y el mismo pueblo del Moncada, de Girón y del internacionalismo, solo que con una conciencia revolucionaria tan alta como nunca la tuvo jamás; y este pueblo y este país sabrán ser consecuentes con su gloriosa historia!”
“Al verla hoy, al ver el sitial tan alto en que hemos situado nuestra bandera, me sentí tan feliz que vi en ese minuto premiados todos los sacrificios que hemos hecho y todos los sacrificios que tengamos que hacer en lo adelante”.
"El 26 de julio comenzó la última y definitiva etapa de la contienda por la independencia nacional que había venido librando nuestro pueblo desde 1868. Por eso para nosotros, trabajadores y campesinos, para nosotros, esta conmemoración en la ciudad de Santiago de Cuba suscita una emoción profunda."
"Y las últimas batallas de esta larga lucha la libró esta generación, las últimas batallas las libró esta generación, y comenzaron hace ocho años un 26 de julio; y luchando, y sangreando, y peleando y sacrificándose llegó el pueblo al poder, después de pagar un altísimo precio de sus mejores hijos."