“Más que nunca se impone la racionalidad y la  lucha contra el derroche, el parasitismo y el acomodamiento. Hay que actuar con absoluta honestidad, sin demagogia ni concesión alguna a la blandenguería y el oportunismo. Los militantes revolucionarios tienen que ser ejemplo. Deben dar y recibir confianza. Entregarlo todo por el pueblo, hasta la vida si fuera necesario”.

“En Girón nuestro pueblo patriota y heroico, que había madurado extraordinariamente en apenas dos años de enfrentamiento al poderoso imperio, sin temor ni vacilación alguna combatió por el socialismo.

“Si bien es cierto que muchos reconocen a nuestro país grandes avances en salud, educación, deportes, cual si esos fueran los únicos objetivos, o los objetivos finales de nuestras luchas o de nuestras vidas, habría que decir: Nosotros buscamos algo mucho más noble, buscamos justicia para todos”.

“Existen muchas formas de cooperación entre los pueblos con diferentes concepciones políticas. Una prueba de ello es la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico humano, que puede hacerse extensiva a muchas formas de cooperación en la lucha contra las epidemias, las catástrofes naturales y otros problemas”.

“Creo firmemente que la gran batalla se librará en el campo de las ideas y no en el de las armas, aunque sin renunciar a su empleo en casos como el de nuestro país u otro en similares circunstancias si se nos impone una guerra, porque cada fuerza, cada arma, cada estrategia y cada táctica tiene su antítesis surgida de la inteligencia y la conciencia inagotables de los que luchan por una causa justa”.

“Unidad significa compartir el combate, los riesgos, los sacrificios, los objetivos, ideas, conceptos y estrategias, a los que se llega mediante debates y análisis. Unidad significa la lucha común contra anexionistas, vendepatrias y corruptos que no tienen nada que ver con un militante revolucionario.  A esa unidad en torno a la idea de la independencia y contra el imperio que avanzaba sobre los pueblos de América, es a la que me referí siempre”.

"La lucha por la paz, es decir, la lucha contra la guerra, la lucha por el desarme, significa no una actitud pasiva, sino una actitud activa en favor de la independencia y de la liberación de los pueblos".

"Han pasado 45 años desde el ataque al Moncada. Lleva más de un siglo nuestra patria luchando por su independencia y por sus derechos. Treinta años lucharon --desde 1868 hasta 1898-- Maceo, Gómez y otros muchos combatientes; sufrieron la humillación de no poder enarbolar su bandera en esta heroica ciudad, de no poder siquiera penetrar en ella después de 30 años de abnegada, admirable y sacrificada lucha, pero llegó un día en que esas banderas se enarbolaron, en que sus ideas triunfaron, ideas que no fueron nunca estáticas y que nunca detuvieron su marcha ascendente.

"Nuestro mensaje llegará a todos los rincones de la Tierra, y nustra lucha será ejemplo.  El mundo, cada vez más y más ingovernable, luchará hasta que el hegemonismo y el avasallamiento de los pueblos sean totalmente insostenibles"

"No solo sabremos resistir cualquier agresión sino que sabremos vencer a cualquier agresión y nuevamente no tendriamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de la libertad o la muerte, solo que ahora libertad quiere decir patria y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte"