“Es por ello que, con una elevada moral y una confianza extraordinaria en nuestro pueblo, en su capacidad de hospitalidad, su capacidad de organización, sus recursos científicos y humanos, su tradicional espíritu hospitalario y su hermosa tradición de respeto a cuantos atletas visitan a nuestro país, Cuba puede organizar con la más alta calidad y eficiencia unos juegos olímpicos”.
"No podía por ningún concepto admitirse siquiera la idea de que el crimen permaneciese impune. No hay pueblo en la Tierra más sensible que nuestro pueblo, no hay pueblo en esta Tierra más compasivo que el pueblo cubano, ni más generoso que el pueblo cubano".
“La unidad, la dignidad y la integración racional y solidaria constituyen el único camino para enfrentar los desafíos comunes del mundo globalizado, desigual y excluyente, que nos amenaza a todos”.
"(...) no puedo renunciar a la convicción de que cuanto con más franqueza se digan las verdades, más posibilidades habrá de que se nos escuche y se nos respete".
“En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.”
"(...) cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, ese pueblo es invencible."
"Nuestro país vive de valores. Ha resistido por valores, librando no solo batallas económicas, sino también en el terreno de la lucha contra el terrorismo, los atentados."
“Nuestro país podrá ser barrido de la faz de la Tierra, pero jamás podrá ser conquistado y sometido.”
"Nuestro país es uno de los que más preparado está para enfrentar obstáculos, y no sólo ha dado pruebas de gran abnegación sino también de solidaridad con otros pueblos (...)"
"(...) el turismo es hoy necesidad imprescindible de nuestra economía, pero no un turismo de juego y de casinos, ni un turismo de prostíbulos; no lo aceptamos ni estamos dispuestos a tolerarlo, porque todo el oro del mundo vale menos que la dignidad de una mujer y, más aún, que la dignidad de una adolescente. La venta de menores a extranjeros para prácticas sexuales o la extracción de órganos vitales se castiga severamente. La grotesca y repugnante violación de niñas o niños con circunstancias agravantes no es admisible".