“Y nuestro pueblo aprendió también a defenderse, y lo aprendió hace mucho tiempo y se defendió sin vacilación alguna; se defendió de la guerra sucia del imperialismo; se defendió de la invasión mercenaria de Girón, y ya entonces había cientos de miles de hombres y mujeres dispuestos a defender el país; se defendió heroicamente a raíz de la Crisis de Octubre, y cuando los proyectiles de alcance medio se marcharon nuestro pueblo siguió defendiéndose, siguió aplicando el principio de que la defensa de nuestro país corresponde a nuestro propio pueblo”.
“Las crisis no son nuevas para nosotros. Ya conocimos, hace unos cuantos años, la Crisis de Octubre, cuando apuntaban hacia nosotros muchos cohetes nucleares, y aquí nadie perdió el sueño; no conozco un solo desvelado. Es más: creo que en aquellos días la gente durmió mejor que nunca. Y lo mismo ahora: hay que estar preparados para todo. No sabemos cuánto se prolongue esta crisis. Nadie podría ser capaz en estos instantes de predecir su desenvolvimiento ulterior. ¡Preparados para todo y listos para todo!”
“Y fue precisamente las noticias que nosotros recibíamos, y la clara evidencia de que el imperialismo no se resignaba a la existencia de la Revolución y que daba vueltas a la idea de realizar una agresión directa contra Cuba, lo que determinó la actitud de Cuba en los acuerdos que llevó a cabo con la Unión Soviética para establecer en nuestro país los proyectiles nucleares de alcance intermedio.
“Hemos tenido una hermosa historia, gracias a lo cual se ha forjado un gran pueblo. Hay muchos ejemplos más: la Crisis de Octubre, armas nucleares, quién sabe cuántos proyectiles apuntando hacia nosotros, y todo el mundo tranquilo y sereno. Así nos encontrarán en cada circunstancia de la vida: tranquilos y serenos, y mientras más difícil la situación, más ecuánimes, más firmes, más serenos y más decididos, porque tenemos el privilegio de ser hoy lo que somos, y estamos dispuestos a seguir siendo lo que somos, y no vamos a desmentir nuestra historia”.
“¿Qué íbamos a hacer nosotros, doblegarnos, rendirnos? Y eso es lo que pedían de Cuba, la rendición incondicional; la entrega total de la nación y del pueblo a los enemigos de la nación y del pueblo; la renuncia de todas nuestras conquistas, la renuncia de nuestras ideas y de nuestros ideales; había que plegar todas las banderas. Eso pretendían imponernos, subestimando, tal vez despreciando, nuestra capacidad de luchar.
“Una nueva era de lucha estaba comenzando.
“Pero nosotros, sobre todo, hemos puesto a prueba la convicción, la solidez de nuestro pueblo del lado de acá, de la comunidad que radica aquí en la isla, que se caracteriza por el apasionamiento, se caracteriza por el ardor con que ha luchado durante todos estos años, la convicción y la forma tan digna, tan elevada, tan valiente con que ha enfrentado las amenazas, los bloqueos, las agresiones, todo.
“Aquí están los mambises de 1868 y de 1895, aquí están los jóvenes del Moncada y del "Granma", de Girón y de la Crisis de Octubre, y aquí estamos los viejos y los nuevos defendiendo una obra común, una obra que vale la pena defenderla, una obra por la cual vale la pena dar la vida”.
“Cuando un pueblo estuvo dispuesto a defender con su sangre y estuvo dispuesto a morir, porque cuando Girón estaba dispuesto a morir nuestro pueblo y no tenía lo que tiene hoy, era solo una esperanza; cuando la Crisis de Octubre estuvo dispuesto a morir entero nuestro pueblo y no tenía lo que tiene hoy, era solo una esperanza.
“Hay que ver qué actitud de dignidad, de honor y de valentía adoptó nuestro pueblo en aquellos momentos, cuando lanzamos la consigna de los Cinco Puntos y cuando dijimos, clara y terminantemente, que a este país no lo inspeccionaba nadie. Fuimos capaces de soportar aquella situación, aquel drama, aquel golpe”.