“[...] el deber fundamental de los hombres que dirigen es saber apelar a esa condición del hombre, a ese sentido del honor y a ese sentido de la dignidad del hombre [...]”.
“[...] El camino, a nuestro juicio, no es crear conciencia con el dinero o con la riqueza, sino crear riqueza con la conciencia y cada vez más riquezas colectivas con más conciencia colectiva [...]”.
“[...] no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias y que luchar con la verdad, porque esas son las únicas armas que inspiran confianza, son las únicas armas que inspiran fe, son las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad, moral”.
“He vivido siempre y viviré tranquilo el resto de mi vida, porque sé defender con dignidad los derechos de mi pueblo y el honor de las naciones pequeñas, pobres o débiles, y me ha movido siempre un sentido profundo de la justicia. Soy revolucionario y moriré siéndolo”.
“No queremos lucha, no queremos guerra. No tenemos que hacer papel de valientes; creo que ni ellos mismos dudan del valor de nuestro pueblo. Queremos paz, y vuelvo a repetir la idea: trabajaremos por la paz hasta el límite de lo que admiten el honor y la dignidad de nuestro país".
“La Revolución no podrá ser destruida ni desde dentro ni desde fuera. ¡Si tenemos que luchar cien años más, lucharemos! Los que hemos tenido el privilegio de conocer la libertad, la dignidad y la justicia, nunca nos resignaremos a vivir sin ellas.”
“Como en ningún otro tiempo de la historia, hoy se exige de nuestros trabajadores y nuestros cuadros, un máximo de patriotismo, de moral, de dignidad.”
"Saben que nosotros hemos heredado esas tradiciones; los yankis saben eso, que poseemos todos estos valores sagrados que no podemos olvidar jamas, porque son los que nos dan dignidad, nos dan seguridad, nos dan honor y nos dan confianza. Saben que eso es este pueblo y saben que las armas más sofisticadas no pueden destruir la resistencia de un pueblo decidido a luchar".
“Una nueva dignidad, nacida de la justicia social y de la igualdad verdadera entre todos los seres humanos, en un clima donde las mejores capacidades y sentimientos tienen posibilidades reales, se respira en la atmósfera revolucionaria de Cuba.”
“Hay que sembrar dignidad, porque los pueblos pequeños, los pueblos pequeños como el nuestro, solo pueden sobrevivir y marchar adelante con mucha dignidad; los pueblos pequeños solo se salvan de la sumisión cuando tienen mucha dignidad. Porque solo la dignidad, que quiere decir también valor, que quiere decir espíritu de sacrificio, que quiere decir heroísmo, salva a los pueblos e inspira respeto”.