“¡Adelante, abanderados invencibles de tan noble profesión, demostrando que todo el oro del planeta no puede doblegar la conciencia de un verdadero guardián de la salud y de la vida, listo para marchar a cualquier país donde se le necesite, y convencido de que un mundo mejor es posible!”.
“En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.”
"Nos sentimos orgullosos de nuestra medicina. Seguiremos confiando siempre en la honradez de nuestros médicos. Que ninguno se deje llevar nunca por la tentación de privilegiar a otro porque le haga un presente. No hay que rechazar el presente que le quieran hacer a un médico como expresión de gratitud; lo que un médico cubano no puede jamás es discriminar a un ciudadano en nuestro país porque no tiene con qué hacerle un presente o no tiene el hábito de hacerlo. Que nunca la corrupción o el soborno se introduzca en las filas de nuestros trabajadores de la salud".
“Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables. Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar.
“Cuba coopera gratuitamente con [...] muchos países hermanos del hemisferio, tanto en educación como en salud, poniendo especial énfasis en la formación de personal médico. Así Cuba cumple modestamente su deber martiano: "¡Patria es humanidad! ", como afirmó nuestro Héroe Nacional.”
“¡Gloria a esa juventud, a los nuevos salvadores de vidas, que elevan la noble profesión de médicos a los más altos niveles de consagración y ética que ha conocido el mundo! Ellos encarnan el tipo de médicos que miles de millones de personas pobres requieren con desesperada urgencia”.
“Jamás hemos arrebatado las inteligencias a otros pueblos. En cambio en Cuba se han formado gratuitamente decenas de miles de médicos y otros profesionales de alto nivel para devolverlos a sus propios países”.
“Cuba, preocupada desde el triunfo de la Revolución por la formación de médicos, maestros y otras profesiones, con menos de 12 millones de habitantes, cuenta hoy con más especialistas en Medicina General Integral que los médicos que dispone toda el África subsahariana, con más de 700 millones de habitantes.”
“Lo más importante habrá de ser su consagración total al más noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar salud. Más que médicos, serán celosos guardianes de lo más preciado del ser humano; apóstoles y creadores de un mundo más humano.”