“En Cuba, la pesadilla social y humana denunciada en 1953, que dio origen a nuestra lucha, había quedado atrás pocos años después del triunfo de 1959. Pronto no hubo (…) niños desnutridos, descalzos y llenos de parásitos, sin escuelas o maestros aunque fuese debajo de un árbol; ya no se producían entre ellos las muertes masivas por hambre, enfermedades o falta de recursos o de atención médica; los largos meses sin ocupación laboral desaparecieron; no se volvieron a ver hombres y mujeres en las áreas rurales sin trabajo."

"(...) ¿Por qué hay prejuicios? Porque el pueblo no ha sido educado, ¿Por qué? Sencillamente porque los gobernantes anteriores no hicieron absolutamente nada por ponerles fin a los prejuicios."

"La Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país, aun cuando en numerosas áreas de gran trascendencia, entre ellas la educación y la salud, desempeñan un importante papel."

"Estaba pensando en las escuelas especiales; no es posible que se nos queden fuera de la lista, es una de las mejores cosas que ha hecho la Revolución, eso de garantizarle a cada niño que lo necesite la enseñanza especial y que decenas de miles de niños estén en esas escuelas, que hay de todo tipo, desde minusválidos, o niños que tienen grandes deficiencias visuales, o niños que son ciegos, o niños que tienen deficiencias auditivas o son sordos, o niños que tienen determinados tipos de atrasos, atraso mental, por ejemplo, esos casos se dan. ¿Qué ocurría antes con esos niños?

"(..) No hay que ser ricos —y nosotros no somos ricos—, no hay que ser un país desarrollado o superdesarrollado para poder resolver muchos de los problemas del hombre.

"Podemos decir que cualquier niño y cualquier joven cubano hoy tiene más posibilidades de educación, en mejores instituciones educacionales y con mejores maestros, que las que tenían los hijos de los mayorales, capataces y terratenientes. ¡Eso sí es justicia! ¡Eso sí es igualdad! ¡Eso sí es libertad! ¡Eso sí es dignidad!"

"Al país que ha reducido la mortalidad infantil a menos de 15 por cada 1 000 nacidos vivos; al país que ha elevado la perspectiva de vida de toda la población a más de 74 años; al país que está llevando allí un médico al lado de cada familia; al país que ha construido miles de escuelas, policlínicos, hospitales; al país donde 300 000 personas llevan a cabo estudios superiores; al país que erradicó el juego, la prostitución, la mendicidad, la droga; al país que erradicó la miseria en el campo y en las ciudades; al país que no tiene villas miseria; al país que buscó empleo para todos los ciud

"(…) la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. (…)"

“Subestiman la más colosal tarea de la Revolución, su obra educacional,  el cultivo masivo de las inteligencias. Sostienen la necesidad de personas capaces de vivir realizando trabajos simples y rudos. Subestiman los resultados y exageran los gastos en inversiones científicas. O algo peor:  se ignora el valor de los servicios de salud que Cuba presta al mundo, donde en realidad, con modestos recursos, la Revolución desnuda el sistema impuesto por el imperialismo, que carece de personal humano para llevarlo a cabo.”
 

“Algunos se preguntarán cómo es posible que un país pequeño con pocos recursos pueda llevar a cabo una tarea de esa magnitud en campos tan decisivos como la educación y la salud, sin los cuales no es concebible la sociedad actual.”