“La tarea a la que cada cual consagre su vida, no solo puede ser fruto del deseo personal, sino también de la educación. La recalificación es una necesidad irrenunciable de cualquier sociedad humana.”

“La educación de los cuadros será la tarea más importante que los partidos revolucionarios deberán dominar. No habrá jamás soluciones fáciles, el rigor y la exigencia tendrán que prevalecer. Cuidémonos  especialmente también de aquellos que junto al agua sucia vierten los principios y los sueños de los pueblos.”

"Los cubanos podemos decir con orgullo que en el campo de la educación marchamos a la cabeza de América, sin excluir ningún país".

"Es difícil encontrarse un ciudadano hoy día en nuestro país que no desee estudiar, que no se sienta apremiado por la necesidad de estudiar.  Se ha creado un espíritu de superación colectiva extraordinario, un verdadero interés por el estudio, y se crean condiciones mediante las cuales la persona indiferente, insensible por completo a esta extraordinaria inquietud de nuestro pueblo, se queda atrás".

"En este mismo sector de la educación, si nos preguntamos qué es lo que la Revolución hace, qué es lo que la Revolución está haciendo, ya puede perfilarse una gran obra, una extraordinaria obra revolucionaria que no tiene precedentes en nuestra patria, y que no tiene tampoco precedentes en ningún país de América".

“Las escuelas, naturalmente, no serán solo para los núcleos, sino para enseñar a las masas, a la clase obrera, y servirán también para descubrir inteligencias, servirán para descubrir cabezas revolucionarias y caracteres revolucionarios; servirán para fortalecer no solo ideológicamente, sino numéricamente también a los núcleos revolucionarios”.

“Si no hay partido revolucionario, si no hay método revolucionario, no habrá educación revolucionaria.  Y si no hay educación revolucionaria no habrá partido revolucionario”. 

“Y desde luego que la tarea de la educación revolucionaria tiene que ir estrechamente unida a la tarea de la organización de la vanguardia revolucionaria, a la tarea de la formación del partido revolucionario de la clase obrera, porque son dos cosas indisolubles”.

"Dentro de algunos años, comenzarán a surgir decenas de miles de técnicos, y algún día se contarán por cientos de miles los técnicos universitarios y de todos los niveles, y eso augura un porvenir tremendo, un porvenir incalculable para nuestro país, porque nosotros estamos muy conscientes de que el triunfo de la Revolución significó el derecho al futuro, no significó, fundamentalmente, más que ese derecho y esa oportunidad que tanto anhelan los pueblos".

"El mundo necesita una cierta dirección para enfrentar sus actuales realidades.  Somos ya 6 000 millones los habitantes en el planeta.  Es casi seguro que en solo cinco décadas más seamos 9 500 millones.  Garantizar alimentos, salud, educación, empleo, ropa, calzado, techo, agua potable, electricidad y transporte para tan extraordinario número de personas que vivirán precisamente en los países más pobres, será un desafío colosal".