“Un ejército sin pueblo puede ser derrotado; un pueblo convertido en ejército no puede ser derrotado jamás, en especial, cuando se defiende la más justa, la más honorable y humana de todas las causas”.
“Las ideas son y serán siempre el arma más importante. La experiencia vivida nos enseña que si un día nuestro país fuese agredido e incluso ocupado por fuerzas poderosas, cada hombre o mujer dondequiera que se encuentre puede ser un ejército; cuando un combatiente o un grupo de ellos quede incomunicado o aislado, debe y puede asumir la responsabilidad de sus acciones y continuar la lucha”.
“Una característica esencial de nuestro Ejército Rebelde fue que nunca dio tregua, que nunca cesó de combatir. Es decir, estaba incesantemente al acecho de la menor oportunidad de atacar al enemigo, de causarle bajas, de quitarle armas, de acosarlo. Y esa fue una característica esencial de nuestras guerrillas: ¡La agresividad que se manifestó a lo largo de toda la guerra en cientos y cientos de combates!”
“Un país como Cuba conoce muy bien que después que Estados Unidos impone una de sus bases militares, se marcha si lo desea, o permanece por la fuerza como ha hecho con Guantánamo desde hace más de cien años”.
"El primer principio de un ejército revolucionario es el respeto al pueblo, sobre todo el respeto a su pueblo; y es, incluso, el respeto a los enemigos suyos, el respeto al enemigo, que es una de las cosas más difíciles, una de las cosas más difíciles de lograr, y que, sin embargo, a nosotros la experiencia nos enseña que eso es posible (...)"
"Los mercenarios se rinden, los mercenarios levantan bandera blanca; ¡los combatientes verdaderos de una revolución no levantan jamás bandera blanca! Los combatientes de una revolución prefieren mil veces la muerte física a la muerte moral; los mercenarios, moralmente muertos desde siempre, se conforman con preservar la vida física".
"El ejército de una revolución no es un ejército de mercenarios, los combatientes de una revolución no combaten porque les paguen; los combatientes de la Revolución combaten por un ideal, los combatientes de una revolución son por eso capaces de hacer sacrificios y esfuerzos que jamás podrá hacer un soldado mercenario".
"Ha sido esta quizás en el mundo la primera revolución donde jamás se asesinó a un prisionero de guerra ; donde jamás se abandonó a un herido, donde jamás se torturó a un hombre; porque esta pauta fue la que trazó el Ejército Rebelde".
“¡Cuánto me ayudó después, cuando se nos presentó la tarea de cómo resistir, luchar y derrotar a un ejército, aquella frase de Pablo de la Torriente Brau, de que en esas montañas un hombre con un fusil podía detener un ejército! Y fueron proféticas sus palabras”.
“(…) el hecho cierto, histórico, incuestionable es que fueron precisamente el pueblo y el ejército soviéticos quienes llevaron el peso fundamental y decisivo en la derrota del fascismo. Fue el pueblo soviético el que pagó el precio mayor, y el que realizó el aporte fundamental a la victoria. Sin ese aporte habría sido absolutamente imposible la derrota del fascismo. No se puede comparar la participación de ningún otro país al aporte soviético”.