"Había, además, otra cosa. El ciudadano no tenía un voto, tenía tantos votos como candidatos. Podía votar por uno, por dos, por tres, por todos, o por ninguno; (…) y hubo un gran número que llevaron a cabo la estrategia del voto unido, y ya eso es algo tan legítimo como una estrategia revolucionaria, que no lo puede cuestionar nadie".
"No podrán impugnar la característica extraordinariamente democrática de nuestro proceso, en primer lugar, por la forma de elección o de selección de los candidatos".
"Creo que el mérito más grande que tiene el voto unido es que fue un voto consciente, muy consciente, profundamente consciente, y que habla, por supuesto, muy alto del espíritu revolucionario de nuestro pueblo, de su conciencia y su cultura política".
"Se insistió mucho en un principio, lo cual nos produce gran satisfacción con relación al voto unido. Se dijo una vez y muchas veces que no era una consigna, sino una estrategia; que se planteaba como una necesidad de la Revolución, y que lo que se quería era que solo de forma consciente, si se comprendía bien esa necesidad y las razones de esa estrategia, se aplicara el principio del voto unido".
“¡Al pie del cañón hasta el último minuto, hasta el último segundo! Ese tiene que ser nuestro método, ese tiene que ser nuestro estilo para obtener no una simple victoria, sino una victoria enérgica y contundente, ¡un sí por Cuba, por la patria y por la Revolución que resuene en todos los rincones del mundo!”
“Necesitamos fuerza, unidad, enviar ese mensaje que estaríamos enviando al imperialismo, a los enemigos. Si nos mostramos débiles, si nos mostramos divididos, ellos multiplicarían sus esfuerzos por liquidarnos, y tenemos que hacerles ver que no podrán liquidarnos o tendrán que liquidarnos físicamente si quieren liquidar la justicia que ha traído la Revolución a nuestra patria”.
“Había que conciliar el concepto de un Partido único con esta idea de que el pueblo postula y el pueblo elige; había que conciliarlo con la práctica, porque lo que se conocía en el mundo cuando no existía un solo partido era una multiplicidad de partidos, y eran los únicos procedimientos conocidos para llevar a cabo las elecciones.
“Nosotros tenemos muy sólidas razones para fundamentar la idea del voto unido como una estrategia revolucionaria, como una estrategia política, como algo muy moral, como algo muy justo, como algo muy legal.
“El voto unido no es una cuestión técnica, es una cuestión política: es la estrategia de los patriotas, es la estrategia de los revolucionarios”.
“Queríamos una estrategia correcta y encontramos la estrategia correcta con el concepto del voto unido; encontramos la estrategia correcta al plantear que el voto patriota, el voto revolucionario no debía dividirse, que no debía dispersarse, y las consecuencias negativas y las injusticias que podía entrañar la dispersión y la división de ese voto. La necesidad del voto unido era evidente.