“(…) se puede ser marxista sin dejar de ser cristiano y trabajar unido con el comunista marxista para transformar el mundo. Lo importante es que en ambos casos se trate de sinceros revolucionarios dispuestos a suprimir la explotación del hombre por el hombre y a luchar por la distribución justa de la riqueza social, la igualdad, la fraternidad y la dignidad de todos los seres humanos, es decir, ser portadores de la conciencia política, económica y social más avanzada, aunque se parta, en el caso de los cristianos, de una concepción religiosa”.
“(…) creo en los pueblos y creo de una manera muy particular en estos pueblos de América Latina, tan humillados, tan saqueados, tan explotados, tan agredidos; ¡porque creo en esta mezcla de indios, de negros, de españoles y europeos, e incluso también de asiáticos que constituyen nuestros pueblos!, o al menos, de manera especial, nuestro pueblo, y en mayor o menor grado a la América Latina”.
“En Girón nuestro pueblo patriota y heroico, que había madurado extraordinariamente en apenas dos años de enfrentamiento al poderoso imperio, sin temor ni vacilación alguna combatió por el socialismo.
“La abundancia sola por sí misma, no formaría un ser humano mejor. La abundancia equitativamente repartida entre todos, sin explotación, más educación, es lo que hace a un ser humano superior”.
“Cuando nosotros hablamos de revolución, cuando hablamos de independencia, cuando hablamos de patriotismo, no solo nos referimos a la cuestión elemental de la justicia social, porque ya el hombre ha ganado suficiente conciencia como para saber que la explotación del hombre por el hombre tiene que acabarse. Nos referimos incluso a la posibilidad de que una nación pueda vivir”.
"La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás. Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza.
“Es indispensable que nosotros creemos la conciencia del trabajo. Porque el capitalismo creó la conciencia de la explotación del trabajo, no la conciencia de la necesidad del trabajo para el bienestar de la sociedad”.
“Que otros se plieguen a las mentiras y los engaños, a las ilusiones y los intereses de los poderosos de este mundo. Nosotros continuaremos defendiendo las ideas por las que hemos luchado toda la vida, junto a los pobres, los enfermos sin médicos ni medicinas, los padres sin empleo, los cientos de millones de niños y niñas abandonados a su suerte u obligados a trabajar o a prostituirse para poder vivir, los hambrientos, los oprimidos y los explotados de toda la Tierra que constituyen la inmensa mayoría de la humanidad.”
“Nosotros como revolucionarios y como marxista-leninistas, como martianos, no podremos ser enemigos del progreso, ni del acercamiento entre los pueblos y entre las naciones. ¡Ojalá el mundo fuera una sola familia! Con lo que no estamos de acuerdo es con un mundo bajo la hegemonía del imperialismo y del capitalismo; un mundo de explotación, de injusticia de todas clases.”
"Si los explotadores nos atacan, si los filibusteros nos combaten, si los ladrones nos calumnian, si los discriminadores nos odian, es, sencillamente, porque somos amigos de los explotados y de los discriminados. Y eso define a nuestra Revolución, porque tenemos como un verdadero honor los ataques que nos han hecho los imperialistas; tenemos como un verdadero galardón el odio de los discriminadores y de los explotadores."