"En Cuba no se discrimina a ningún ciudadano. A todos se les brinda gratuitamente servicios de salud, algunos de los cuales en hospitales de Estados Unidos costarían miles y a veces decenas de miles de dólares; así como servicios de educación superior a los jóvenes, tengan o no familiares en el exterior, que en ese país costarían cientos de miles en esa misma moneda".
“Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables. Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar.
“Un profesional de la salud sin un texto especializado en sus manos es como un cristiano sin Biblia.”
“Hoy la rehabilitación adquiere una especial y novedosa significación relacionada con la vida. […] El servicio beneficia a todos los habitantes del país, donde hoy se nace con una perspectiva de vida que alcanza ya los 77 años y continúa creciendo. ”
"La ley ciega del mercado rige la prestación de ese vital servicio, y los precios se vuelven inaccesibles para muchas personas aun dentro de los países desarrollados. A la economía de los Estados Unidos los servicios médicos le aportan Producto Interno Bruto, pero no generan conciencia a los que los prestan ni tranquilidad en los que los reciben.”
“Cuba coopera gratuitamente con [...] muchos países hermanos del hemisferio, tanto en educación como en salud, poniendo especial énfasis en la formación de personal médico. Así Cuba cumple modestamente su deber martiano: "¡Patria es humanidad! ", como afirmó nuestro Héroe Nacional.”
"… es esencial, fundamental, que los Estados y los gobiernos se ocupen adecuadamente y prioricen la salud pública."
“Nuestra misión es crear una doctrina con relación a la salud humana, demostrar un ejemplo de lo que puede hacerse en ese campo que es, desde luego, el más sensible para cualquier persona en el mundo. El médico tiene en sus manos la vida y la salud de las personas”.